El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó en la madrugada de este jueves 27 de agosto de 2026 la ejecución de la operación Amón, un bombardeo de precisión seguido de una incursión terrestre de comandos contra campamentos de la facción del narcoterrorista alias Calarcá en la zona rural de El Retorno, departamento del Guaviare. El mandatario informó a través de su cuenta oficial de X que el balance preliminar del operativo arroja ocho terroristas dados de baja, así como la incautación de once fusiles, cinco ametralladoras y abundante material de intendencia.
Un golpe directo al Bloque Jorge Suárez Briceño
La operación, denominada Amón, estuvo dirigida específicamente contra campamentos utilizados por las estructuras del Bloque Jorge Suárez Briceño, una de las facciones bajo el mando de alias Calarcá, comandante principal del Estado Mayor de Bloques y Frentes de las disidencias de las Farc. En su mensaje, De la Espriella calificó el resultado como un «golpe contundente» contra las estructuras criminales que operan en esa región del país, y destacó la efectividad de la combinación entre bombardeo de precisión y el posterior trabajo de los comandos en tierra.
«Golpe contundente contra las estructuras criminales de la facción del narcoterrorista alias Calarcá en el Guaviare. Esta madrugada, nuestra Fuerza Pública ejecutó la Operación AMÓN en zona rural de El Retorno, contra campamentos utilizados por estructuras del Bloque Jorge Suárez Briceño. En un bombardeo de precisión y posterior operación de nuestros comandos, el balance preliminar registra 8 terroristas dados de baja hasta ahora, 11 fusiles y 5 ametralladoras incautados, además de abundante material de intendencia».
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
Las autoridades no han entregado hasta el momento información adicional sobre la identidad de los abatidos ni sobre posibles capturas, y el balance oficial podría modificarse en las próximas horas a medida que avancen las labores de registro en el área. El Retorno, en el Guaviare, es una zona de fuerte presencia de grupos residuales y disputas territoriales entre facciones disidentes, lo que ha motivado en los últimos meses una intensificación de las operaciones militares en la región. Con la operación Amón, el Gobierno de De la Espriella busca enviar un mensaje claro sobre su determinación de golpear a las estructuras que aún mantienen control sobre corredores del narcotráfico y economías ilegales en el suroriente colombiano.










