La noche del artículo, en el estadio Más Monumental de Buenos Aires, Independiente Santa Fe logró una hazaña histórica al eliminar a River Plate en la tanda de penales por 8-7, tras 22 ejecuciones. El arquero Weimar Asprilla, de 27 años y suplente en el equipo bogotano, se convirtió en la figura al convertir el penal definitivo. El partido había terminado 1-1 en tiempo regular, y la definición desde los doce pasos se extendió hasta que Asprilla, con la presión de todo un estadio en contra, envió el balón al fondo de la red y desató la locura cardenal.
Con esta victoria, Santa Fe avanzó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, donde enfrentará a Vasco da Gama de Brasil. El primer partido se jugará el 8 de septiembre a las 5:00 p. m. (hora Colombia) en Bogotá, y la vuelta será el 15 de septiembre en Río de Janeiro. La clasificación representa un alivio financiero para el club bogotano, que suma aproximadamente 5,48 millones de dólares en premios internacionales durante 2026, y recibirá 700.000 dólares adicionales por este mérito deportivo.
Una diferencia de 100 veces en el valor de mercado
La gesta cobra mayor relevancia si se compara el valor de mercado de Asprilla, tasado en 200.000 euros según Transfermarkt, con el de Thiago Almada, delantero campeón del mundo y reciente contratación de River Plate, cuyo valor asciende a 20 millones de euros. Es decir, una diferencia de 100 veces entre ambos futbolistas. La plantilla completa de River está valorada en 147,75 millones de euros, lo que hace aún más épica la eliminación por penales a manos de un equipo colombiano que, con recursos mucho más limitados, supo imponerse en la tanda definitiva.
Santa Fe busca repetir la hazaña de 2015
Santa Fe es el único club colombiano que ha ganado la Copa Sudamericana, en 2015. Ahora, con la eliminación de uno de los equipos más poderosos del continente, el conjunto bogotano ilusiona a su afición con repetir aquella gesta. El próximo rival, Vasco da Gama, será un obstáculo de alto calibre, pero la moral del equipo está por las nubes tras dejar en el camino al millonario River Plate y a figuras como Thiago Almada. La noche en el Monumental quedará en la memoria de los aficionados cardenales, que vieron a un arquero suplente de 27 años, con un valor de mercado casi simbólico, escribir su nombre en la historia del club.










