Un informe reciente de la ENCUESTA DE CALIDAD DE VIDA 2025, elaborado por DANE y difundido en el portal estadístico CALDATA, indica que para ese año el departamento contaba con 129 mil hogares campesinos, que albergaban aproximadamente 379 mil personas, lo que representa 35,5 % de la población regional.
La información facilita dimensionar las condiciones de vida de esta población antes de la emergencia y el peso del campesinado en la realidad social y territorial de Caldas. Según el análisis, en 2025 los hogares campesinos representaban 33,2 % del total de hogares; las viviendas con hogares campesinos correspondían al 33,3 % del total departamental.
En materia de servicios públicos, el panorama de 2025 mostró avances relevantes. 99,6 % de los hogares campesinos contaban con energía eléctrica y 83,7 % disponían de acueducto. Caldas también exhibía coberturas por encima del promedio nacional en alcantarillado y recolección de basura.
La mayor brecha se ubicaba en la conectividad. El acceso a internet alcanzaba 47,6 % de los hogares campesinos, frente al 60,3 % registrado a nivel nacional. El gas natural llegaba a 39,2 % de estos hogares.
El análisis también evidenció avances en las nuevas generaciones. Entre la población campesina de 15 a 24 años, Caldas reportaba un promedio de 9,6 años de educación, superior a los 9,2 años del promedio nacional. En el grupo de 25 a 34 años, el promedio departamental era de 9,4 años, mientras que entre las personas de 35 años y más quedaba establecido en 5,6 años.
La encuesta mostró, además, diferencias en las actividades principales de hombres y mujeres campesinos. Entre los hombres, 78,2 % reportó estar trabajando, mientras que entre las mujeres el 65,5 % señaló los oficios del hogar como su actividad principal; 25,4 % declaró estar trabajando. El análisis plantea que estos resultados permiten visibilizar el peso del trabajo de cuidado y las brechas en la participación económica.
En cuanto a la percepción sobre sus condiciones de vida, los hogares campesinos puntuaron por encima de 7 sobre 10 en los distintos aspectos consultados. La seguridad obtuvo la valoración más alta, con 8,5 puntos, seguida por la vida en general, con 8,2. El ingreso fue el aspecto con menor calificación, aunque se mantuvo en 7,2.
Otro hallazgo destacado se relaciona con la percepción de pobreza. El 66,9 % de los hogares campesinos de Caldas manifestó no considerarse pobres, mientras que el 33,1 % sí lo hizo. Este último porcentaje estuvo por debajo del promedio nacional, que alcanzaba el 57,5 %. La medición corresponde a la percepción de los propios hogares y no a una medición objetiva de pobreza.
Los resultados de la Encuesta de Calidad de Vida 2025 constituyen una referencia sobre el panorama del campesinado caldense antes del sismo del 10 de agosto. La información permite conocer las condiciones que presentaba esta población en aspectos como servicios públicos, educación, actividad económica y bienestar, y crea una línea de referencia para futuras mediciones que permitan identificar cambios derivados de la emergencia y del proceso de recuperación en los territorios afectados.
- Documento fuente: DANE y plataforma: CALDATA.
- En 2025, cobertura de servicios: 99,6 % (energía eléctrica); 83,7 % (acueducto).
- Conectividad: 47,6 % (internet) frente a 60,3 % a nivel nacional; gas natural: 39,2 %.
- Años de educación: 9,6 (15-24 años), 9,4 (25-34 años), 5,6 (35+ años).
- Percepción de pobreza: 66,9 % no se considera pobre; 33,1 % sí.
Fuente: CALDATA, a partir de la Encuesta de Calidad de Vida 2025 elaborada por DANE.
Fuente adicional: Mauricio Parra Céspedes, jefe de la Unidad Analítica de Datos de la Secretaría de Planeación.










