La IndyCar desmintió de manera categórica que Barranquilla tenga una carrera confirmada para abril de 2028, contradiciendo el anuncio oficial que hizo el alcalde Alejandro Char durante el lanzamiento de la Travesía Río Magdalena. En un comunicado entregado a Motorsport.com, la organización estadounidense aclaró que solo mantiene conversaciones preliminares con representantes de la ciudad y que está muy lejos de alcanzar un acuerdo. El desmentido, fechado el 28 de agosto de 2026, generó revuelo en el ámbito deportivo y político, pues Char había asegurado que la categoría correría frente al río Magdalena en esa fecha, lo que habría sido la primera vez que IndyCar sale de Norteamérica.
Durante el evento de lanzamiento, el mandatario distrital afirmó con entusiasmo: «La IndyCar ya va a correr con nosotros. Va a salir por primera vez de Norteamérica y, en abril de 2028, la IndyCar va a correr aquí, frente al río. Sí, la IndyCar va a correr aquí». Sin embargo, la respuesta de IndyCar fue contundente y medida. La organización explicó que recibe consultas de distintas partes interesadas en organizar carreras internacionales, que se reunió con representantes de Barranquilla en Indianápolis, pero que aún no ha visitado personalmente la ciudad. «Si bien la ciudad está interesada en albergar una carrera de IndyCar en 2028, nos encontramos en las primeras etapas del proceso de evaluación de esta y otras posibles oportunidades. Estamos muy lejos de alcanzar un acuerdo y cualquier suposición en contrario es prematura», señaló la entidad en su declaración.
Las declaraciones de IndyCar
El comunicado de la categoría dejó claro que la propuesta de Barranquilla no es la única que evalúa, sino que forma parte de un portafolio de opciones internacionales. La organización no ha realizado ninguna visita técnica a la ciudad ni ha firmado compromiso alguno, lo que contrasta con la certeza que transmitió Char en su alocución. La información fue difundida inicialmente por Motorsport.com, medio especializado en automovilismo, y rápidamente se replicó en medios colombianos.
«Con frecuencia recibimos consultas de distintas partes interesadas en hablar sobre la posibilidad de organizar carreras de IndyCar a nivel internacional. Nos hemos reunido con representantes de Barranquilla en Indianápolis, pero todavía no hemos visitado personalmente la ciudad. Si bien la ciudad está interesada en albergar una carrera de IndyCar en 2028, nos encontramos en las primeras etapas del proceso de evaluación de esta y otras posibles oportunidades. Estamos muy lejos de alcanzar un acuerdo y cualquier suposición en contrario es prematura.»
IndyCar, a través de comunicado oficial a Motorsport.com
El proyecto urbano que impulsa Char
El alcalde Alejandro Char había vinculado la posible carrera con el desarrollo del Gran Malecón del Río Magdalena, una obra emblemática de su administración. En sus declaraciones, describió cómo antes de la intervención la ciudad daba la espalda al río: «Eran seis kilómetros de una pared frente al río. O sea, hasta aquí llegaba Barranquilla. Entonces, uno le daba la vuelta a Barranquilla, del norte al oriente, del oriente al puerto, y llegaba una pared frente al río y, atrás, bodegas, algunas empresas que funcionaban, lotes, todo esto». Para Char, la llegada de IndyCar representaría un hito en la transformación de la ciudad y la consolidación del malecón como escenario de talla mundial. «Yo creo que Barranquilla es una antes y un después del Gran Malecón del Río Magdalena», afirmó.
No es la primera vez que Barranquilla aspira a albergar un gran evento del automovilismo internacional. La ciudad ya había intentado ingresar al calendario de la Fórmula 1, pero fue descartada pese a la visita del entonces CEO de la categoría, Stefano Domenicali. Ahora, con el impulso del malecón y la estrategia de posicionar a Barranquilla como sede de grandes eventos, el proyecto de IndyCar aparece como una nueva oportunidad, aunque en una fase mucho más temprana de lo que el alcalde dejó entrever. El desmentido de la organización estadounidense deja en el aire la viabilidad de la carrera y abre un interrogante sobre la veracidad de los anuncios oficiales, mientras la ciudad espera que las conversaciones avancen hacia un acuerdo real.










