Tres líderes comunitarios asesinados en La Macarena, Meta

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En un nuevo episodio de violencia que enluta al departamento del Meta, tres líderes comunitarios fueron hallados asesinados el pasado jueves 27 de agosto en el sector Brisas de Lozada, zona rural del municipio de La Macarena. Las víctimas, identificadas como Diego Mappe, Jhon Cerquera y Francisco Melenje, eran ampliamente reconocidas por su arduo trabajo en el desarrollo del antiguo asentamiento Nueva Colombia, hoy conocido como el caserío La Dignidad, y su muerte eleva a 86 la cifra de masacres documentadas en Colombia durante el año 2026, según el último reporte del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

El hallazgo de los cuerpos fue realizado por habitantes de la zona, quienes de inmediato reportaron el hecho a las autoridades competentes. La escena del crimen se encuentra bajo investigación, mientras que la atribución de este triple asesinato apunta al complejo y crítico contexto de violencia que azota la región, derivado de la confrontación entre facciones disidentes del antiguo bloque de las Farc-EP y otros grupos armados ilegales que operan en esa franja limítrofe entre Meta y Caquetá.

Un territorio en riesgo extremo

La Defensoría del Pueblo ya había puesto la lupa sobre esta zona del país. A través de la Alerta Temprana AT 001/25, el organismo de derechos humanos advirtió sobre un «riesgo extremo para la población civil, especialmente campesinos, indígenas y niños» ante la escalada de violencia. Esta alerta señala directamente la confrontación entre disidencias de las Farc-EP que mantienen un pulso por el control territorial y las rentas ilegales en una región que, paradójicamente, opera bajo la jurisdicción militar de la Sexta División del Ejército Nacional.

En el sector confluyen, según los reportes de inteligencia, al menos tres estructuras armadas: el Frente Iván Díaz, el Frente Darío Gutiérrez, ambos pertenecientes al Bloque Comandante Jorge Suárez Briceño del Estado Mayor de los Bloques (Embf), y bandas de carácter local que se disputan el control. La comunidad de La Macarena enfrenta así una presión constante que, como lo demuestra este reciente crimen, no discrimina a quienes han dedicado su vida al progreso social y la organización comunitaria.

«Este sector entre el Caquetá y el Meta, nuevamente está plagado de terroristas guerrilleros»

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Mientras las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y dar con los responsables materiales e intelectuales del crimen, la sociedad civil clama por medidas efectivas que garanticen la seguridad en un territorio que ha visto cómo la esperanza del posconflicto se desvanece entre los pliegues de la nueva guerra. La muerte de Mappe, Cerquera y Melenje no es solo una tragedia familiar para sus seres queridos, sino un golpe directo a la construcción de paz desde las bases, en una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.

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