El reconocido exrepresentante legal de la red piramidal DMG, David Murcia Guzmán, fue trasladado el pasado sábado 29 de agosto desde la cárcel La Picota en Bogotá hacia el centro penitenciario de máxima seguridad de Palogordo, ubicado en el municipio de Girón, Santander. Según reportes de Noticias Caracol, el recluso arribó esposado, vistiendo una camisa naranja y con el cabello largo, presentando un buen estado de salud general. Por el momento, las autoridades no han revelado el motivo oficial que justifica este cambio de prisión, indicando que “no se conoce por el momento” la razón del traslado.
De acuerdo con la misma fuente, Murcia Guzmán se encuentra en un proceso de recepción donde una junta compuesta por médicos, profesionales en tratamiento psicológico y otros especialistas determinarán su ubicación definitiva dentro del penal. Se estima que “lo más probable” es que sea asignado a los pabellones siete u ocho, áreas que suelen albergar a internos de alta peligrosidad o con perfiles similares. Este movimiento se produce en medio de la controversia que rodea al exempresario, quien fue condenado originalmente a 30 años de prisión en Colombia por los delitos de lavado de activos y captación masiva de dinero a través del esquema piramidal DMG, que afectó a miles de ahorradores en el país.
La lucha por la libertad y las acusaciones contra su exabogado
El caso de David Murcia Guzmán recobró atención pública tras una entrevista difundida en febrero, donde el recluso realizó graves señalamientos contra su exabogado, Abelardo de la Espriella, quien actualmente se desempeña como presidente de Colombia. En sus declaraciones a El Reporte Coronell, Murcia afirmó que De la Espriella le habría cobrado honorarios por 5.000 millones de pesos, e incluso solicitó 760 millones de pesos adicionales para supuestas gestiones ante el Congreso de la República. “Los 760 millones de pesos son una cantidad de dinero para un trabajo que él dijo que se tenía que hacer. Que se tenía que mover algunas fichas en el Congreso, que porque iban a hacer una ley sobre el movimiento de dinero, ni siquiera para temas de tarjetas prepagadas, sino que iban a prohibir el movimiento de dinero en efectivo”, detalló Murcia, quien con el paso del tiempo y “con más madurez”, según sus propias palabras, interpreta ahora esos pagos como un acto de corrupción, sin llegar a mencionar nombres específicos. Asimismo, sugirió que los honorarios por la auditoría forense contable “puede ser un poco más elevado”, dejando entrever que las cifras podrían ser aún mayores.
“Los 760 millones de pesos son una cantidad de dinero para un trabajo que él dijo que se tenía que hacer. Que se tenía que mover algunas fichas en el Congreso”
David Murcia Guzmán, a El Reporte Coronell
Ante este panorama, la defensa de Murcia Guzmán ha solicitado formalmente ante el Juzgado Octavo de Ejecución de Penas “el reconocimiento de la sentencia extranjera y, por ende, la extinción de la pena y la libertad inmediata”. El argumento principal de esta petición es que, de tomarse como referencia el tiempo de condena que el exempresario ya cumplió en Estados Unidos, este habría completado la totalidad de la pena impuesta en Colombia. La solicitud fue presentada el pasado 20 de abril, aunque hasta la fecha no se conoce un pronunciamiento definitivo de la autoridad judicial. Mientras tanto, Murcia Guzmán, quien durante años sostuvo su inocencia y contó con un grupo de seguidores que pedían su excarcelación para retomar el control de DMG, continuará su reclusión en la cárcel de máxima seguridad de Palogordo, a la espera de que se resuelva su situación jurídica.










