Un día después de que el gobierno de Abelardo de la Espriella cerrara formalmente las mesas de diálogo con tres estructuras armadas, el expresidente Gustavo Petro salió en defensa de los resultados de su política de Paz Total. En declaraciones del 29 de agosto de 2026, el exmandatario enumeró los logros alcanzados durante los procesos de negociación que él mismo impulsó, y criticó la salida de Gloria Miranda, directora del programa de paz, en medio de lo que considera un desmantelamiento de su legado.
Las resoluciones 342, 343, 346 y 348 de 2026, expedidas el 28 de agosto por el gobierno de Espriella, revocaron el reconocimiento de representantes de los grupos armados y ordenaron reactivar órdenes de captura, argumentando «pérdida de voluntad de paz», incumplimientos y ausencia de condiciones para la reincorporación a la vida civil. Los espacios cerrados corresponden a la estructura «Calarcá», liderada por Alexander Díaz Mendoza; la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano (Cneb); y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (Acsn), conocidas como Los Pachenca.
Los logros que Petro reivindica
Petro fue contundente al preguntar retóricamente qué salió de los diálogos de paz. «Una Medellín que estaba más en paz, la baja de la tasa de homicidios a la mitad en Nariño y Putumayo, allí se salvaron miles de vidas, cerca de 25.000 hectáreas erradicadas voluntariamente y en proceso de sustitución de cultivos lícitos, que hizo caer hasta junio la cantidad de hectáreas de hoja de coca en Colombia», declaró el expresidente, quien también lamentó la salida de Gloria Miranda del programa de paz. Estas cifras, según Petro, demuestran que la apuesta por el diálogo sí generó resultados concretos en regiones históricamente golpeadas por la violencia.
«¿Que qué salió de los diálogos de paz?: una Medellín que estaba más en paz, la baja de la tasa de homicidios a la mitad en Nariño y Putumayo, allí se salvaron miles de vidas, cerca de 25.000 hectáreas erradicadas voluntariamente y en proceso de sustitución de cultivos lícitos, que hizo caer hasta junio la cantidad de hectáreas de hoja de coca en Colombia.»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
Las resoluciones del gobierno de Espriella son específicas: la Resolución 343 cerró el proceso con la estructura de alias «Calarcá», que comenzó en octubre de 2023 y continuaba con los bloques Magdalena Medio, Jorge Suárez Briceño y Frente Raúl Reyes. La 342 revocó la designación de Adolfo Ballesteros Fernández, Óscar Ojeda, Robinson de Jesús González y Diana Carolina Rey Rodríguez como representantes de ese grupo. Por su parte, la Resolución 346 cerró la mesa con la Cneb y retiró el reconocimiento a José Vicente Lesmes y Geovanny Andrés Rojas, alias Araña. Finalmente, la Resolución 348 canceló el espacio sociojurídico con las Acsn y dejó sin efecto la designación de nueve integrantes, entre ellos Daniel Bravo Arias y Orlando Pérez Ortega, así como la de Óscar Mauricio Silva Osorio como coordinador del Gobierno en ese espacio.
La renuncia de Novoa y su crítica al gobierno
El cierre de las mesas también generó reacciones entre quienes formaron parte de los equipos negociadores. Armando Novoa, quien había sido jefe negociador del Gobierno nacional con la Cneb, se pronunció tras la publicación de la Resolución 346. Novoa calificó de innecesario el acto de revocar su designación, dado que él ya había presentado su renuncia irrevocable el 6 de agosto de 2026, semanas antes. «Bastaba con aceptarla», afirmó el ex negociador, en un claro reproche a la gestión del nuevo gobierno.
«Resolución del presidente Abelardo de la Espriella que revoca mi calidad de Jefe Negociador del Gobierno nacional en Mesa de Diálogos de Paz con la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano. Acto innecesario pues el 6 de agosto pasado presentamos RENUNCIA IRREVOCABLE a esa responsabilidad. Bastaba con aceptarla.»
Armando Novoa, exjefe negociador con la Cneb
Con la firma de las resoluciones, el gobierno de Espriella ordenó la reactivación de las órdenes de captura contra los líderes de las Acsn y retiró el reconocimiento oficial a los representantes de las tres estructuras armadas. También se dejó sin efecto la participación de funcionarios gubernamentales en las delegaciones, cerrando así de manera definitiva los espacios de diálogo que habían sido la bandera de la política de Paz Total del expresidente Petro. La controversia queda abierta, mientras el nuevo gobierno insiste en que no existían condiciones para continuar con los procesos de negociación.










