El exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, lanzó una dura advertencia sobre la situación interna del Pacto Histórico, la coalición de gobierno que lidera el presidente Gustavo Petro. A través de una serie de mensajes en su cuenta oficial de X, Bolívar denunció que el movimiento está siendo “dinamitado” desde dos frentes simultáneos: la ultraderecha, que aprovecha cada error para magnificarlo y convertirlo en tendencia con sus “multitudes algorítmicas”, y la propia militancia, que cae en la trampa y entra en esa conversación divisoria. “Es decir, desde afuera y desde dentro llueve dinamita”, sentenció el exsenador, en un pronunciamiento que refleja las crecientes tensiones dentro de la colectividad.
El pronunciamiento de Bolívar se da en medio de un clima de fuertes cuestionamientos internos y externos que han sacudido al Pacto Histórico en las últimas semanas. El exdirector del DPS apuntó directamente contra lo que calificó como una “ambición de poder” desmedida, que ya se manifiesta en la organización anticipada de candidaturas presidenciales, cuatro años antes de los comicios. En ese sentido, hizo un llamado a la unidad y a enfocarse en ganar las elecciones locales de 2027, señalando además como adversario común al presidente Abelardo de la Espriella, una figura que, según Bolívar, representa la oposición que deben enfrentar como bloque.
Defensa de los líderes y críticas a la deslealtad
En sus mensajes, Bolívar no solo cuestionó a los sectores que buscan dividir la coalición, sino que también salió en defensa de los máximos líderes del movimiento, en especial del presidente Gustavo Petro y del senador Iván Cepeda. Con tono enfático, el exsenador aseguró que olvidar la trayectoria de Petro, los riesgos que ha asumido y lo que ha construido, “solo por partir el movimiento en busca de un fin personal es bajo y ruin”. Según Bolívar, la mayoría de los actuales miembros del Pacto Histórico deben su nombre y su curul a lo que Petro ha edificado, ya sea como ministros, ministras, o al haber sido incluidos en listas cerradas al Congreso o a concejos. “Desconocer eso es deslealtad absoluta”, afirmó.
“Reconociendo que hay errores y que siempre los habrá, el Pacto Histórico está siendo dinamitado desde dos frentes: la ultraderecha que agiganta cada error y lo vuelve tendencia con sus multitudes algorítmicas, y la militancia que cae en la trampa y entra en esa conversación. Es decir, desde afuera y desde dentro llueve dinamita”.
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del DPS
En otro fragmento de su intervención, Bolívar fue aún más contundente al referirse a quienes, según él, pretenden aprovechar el mal momento de los líderes para ponerles el pie en la cabeza. “Se trata de corregir y seguir adelante, pero jamás, JAMÁS, JAMÁS, JAMÁS pisoteando a nuestros líderes. JAMÁS aprovechando el mal momento por el que estén pasando para ponerles el pie en la cabeza dentro del fango de estiércol donde se revuelcan las ambiciones personales de seres mezquinos y enfermos (as) de poder”, escribió con mayúsculas, en un mensaje que busca marcar un límite frente a lo que considera una estrategia de desgaste interno.
“Olvidarse de quién es Petro, de lo que ha hecho, de lo que ha arriesgado, de lo que ha enfrentado, solo por partir el movimiento en busca de un fin personal es bajo y ruin. Todos, con pocas excepciones, tienen un nombre y una curul gracias a lo que Petro ha construido. Muchos (as) son reconocidos (as) porque Petro los nombró ministros y ministras, porque les facilitó estar en una lista cerrada al Congreso o a los concejos. Desconocer eso es deslealtad absoluta”.
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del DPS
El exsenador también hizo referencia a episodios concretos de tensión dentro del movimiento, como la equivocación de cinco compañeros en la Comisión de Acusaciones y la corrupción de Juliana Guerrero, así como a una figura llamada Gabriela, a quien calificó de “provocadora que nos divide”. Bolívar insistió en la necesidad de ponerse de acuerdo en reglas y estatutos claros dentro del Pacto Histórico para evitar que se pisotee a nadie, y para que la coalición pueda superar esta crisis interna sin desmembrarse. Su llamado final es a la cordura y a recordar que el verdadero adversario está fuera, no dentro de sus propias filas.










