La Secretaría de Movilidad de Cali y el operador EnRuta tomaron una decisión sin precedentes al anunciar la anulación de todos los comparendos generados por las cámaras de fotodetección durante el terremoto del lunes 10 de agosto de 2026. La medida, adoptada de forma conjunta por el secretario Sergio Javier Moncayo y la gerente de EnRuta, Diana Carolina Reina, exime a miles de conductores de las sanciones por infracciones de pico y placa, SOAT vencido y revisión técnico-mecánica que fueron captadas por el sistema automatizado en medio del caos sísmico que sacudió la ciudad.
El movimiento telúrico, de magnitud 7,4, desató una ola de angustia entre los caleños, que en su desesperación abandonaron hogares, buscaron a sus familiares o acudieron a atender emergencias, violando sin intención las restricciones de movilidad. Ante esa realidad, las autoridades optaron por anteponer la protección de la vida a cualquier trámite administrativo. La anulación aplica exclusivamente a las infracciones registradas por las cámaras ese día, mientras que el resto de normas y fechas continúan vigentes.
Una respuesta excepcional ante una emergencia natural
Moncayo explicó que la decisión se fundamenta en las condiciones excepcionales que vivió la ciudadanía. «El 10 de agosto los caleños vivieron momentos de angustia e incertidumbre», señaló el Secretario de Movilidad Distrital, quien destacó que la prioridad fue garantizar que las personas pudieran reaccionar sin temor a ser castigadas por el sistema de fotodetección. Por su parte, Reina subrayó el criterio de sensibilidad que guió a EnRuta. «Consideramos necesario actuar con sensibilidad y responsabilidad para evitar que los ciudadanos se vieran afectados por una situación excepcional», afirmó la gerente, antes de agregar: «El bienestar de los ciudadanos está por encima de cualquier circunstancia administrativa».
«El bienestar de los ciudadanos está por encima de cualquier circunstancia administrativa»
Diana Carolina Reina, gerente de EnRuta
Inspecciones de edificaciones y seguridad estructural
Paralelamente a la anulación de comparendos, la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencia y Desastre puso en marcha el protocolo internacional ATC-20 para evaluar el estado de las edificaciones afectadas por el sismo. Cuadrillas técnicas realizaron más de 270 inspecciones visuales y marcaron los inmuebles con tres colores que orientan a los residentes sobre su seguridad: el rojo indica acceso prohibido por riesgo estructural; el amarillo limita el paso a zonas sin peligro inminente; y el verde certifica que la vivienda es habitable a corto plazo, aunque requiere evaluaciones futuras. Estas marcas, visibles en fachadas y accesos, buscan brindar información clara y evitar nuevas tragedias en una ciudad que aún se recupera del impacto del terremoto.










