Presidente De la Espriella cancela tres mesas de diálogo con grupos armados en Colombia

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El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció desde Barranquilla el cierre definitivo de las mesas de diálogo heredadas de la política de “paz total”, al considerar que los grupos armados no muestran una voluntad real de paz. En una alocución televisada, el mandatario calificó los procesos de “falsa paz” y formalizó su decisión a través de la publicación de nueve resoluciones que dejarán sin efecto los espacios de conversación, incluidos los reconocimientos y designaciones de representantes, voceros y negociadores de las estructuras armadas.

Las resoluciones cancelan tres procesos de diálogo que estaban en marcha: el de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, vinculada a comandos de frontera; el de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada; y el del grupo de alias Calarcá. La decisión responde a la ausencia de una “voluntad real y verificable de paz” por parte de los grupos, así como a la falta de resultados concretos y contraprestaciones verificables. “He decidido poner fin a tres procesos de falsa paz, de falso diálogo”, afirmó De la Espriella, quien subrayó que no permitirá que la palabra paz siga siendo utilizada como excusa para la impunidad.

El fin de una política heredada

Los diálogos cancelados fueron heredados de la administración de Gustavo Petro, que impulsó la política de “paz total” como eje central de su gobierno. Sin embargo, el actual presidente consideró que esos espacios no generaron avances sustanciales y que, por el contrario, se convirtieron en refugio para quienes persisten en la violencia y la criminalidad. “No voy a permitir que la palabra paz siga siendo utilizada como excusa para la impunidad, ni que una mesa de diálogo se convierta en refugio para quienes persisten en la violencia y la criminalidad”, declaró el mandatario.

“Se acabaron las mesas sin resultados y los beneficios, sin que haya contraprestaciones reales. A quienes persistan en las armas y el crimen, les digo con absoluta claridad, encontrarán enfrente toda la capacidad legítima del Estado.”

Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia

El presidente también fue enfático al señalar que su concepción de la paz es clara y se basa en la fuerza legítima del Estado. “La paz se garantiza y se impone con la fuerza legítima de las armas y las leyes de la República, bajo el imperio de la ley, bajo el Estado de Derecho”, afirmó. De la Espriella advirtió que no habrá paz a cambio de impunidad, sino autoridad, justicia y Estado en cada rincón de Colombia. Además, dio una directriz tajante a la fuerza pública para recuperar el control territorial y combatir a las estructuras criminales, dejando claro que quienes quieran abandonar la criminalidad deberán someterse a los mecanismos establecidos por la ley.

“Sin seguridad no hay libertad. Sin autoridad no hay justicia. Y sin tranquilidad no puede haber prosperidad.”

Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia

Con esta decisión, el gobierno de De la Espriella marca un giro radical en la política de paz frente a la administración anterior. El presidente reiteró que solo habrá continuidad para procesos con resultados concretos y beneficios recíprocos, y que la fuerza pública recuperará el control territorial en las zonas donde operaban los grupos armados que ahora quedan sin mesa de diálogo.

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