La creadora de contenido y activista Gabriela Muñoz, de 19 años, le solicitó respeto públicamente al exsenador y exdirector del DPS, Gustavo Bolívar, después de que este la calificara como una «provocadora» y la acusara de «dividir» al Pacto Histórico a través de su cuenta oficial de X (antes Twitter). En su respuesta, la joven rechazó las afirmaciones del exfuncionario y señaló que las fracturas internas de la colectividad ya existían mucho antes de su aparición en el escenario político, por lo que no se le puede atribuir su responsabilidad.
El pronunciamiento de Bolívar se había producido en un mensaje en el que defendía a los dirigentes del Pacto Histórico y criticaba la equivocación de cinco compañeros de la Comisión de Acusaciones, además de acciones de Juliana Guerrero. En ese contexto, el exsenador escribió que «a Gabriela Muñoz nunca la he visto y no me parece una delincuente más si una provocadora que nos divide», desatando la reacción inmediata de la activista, quien aseguró no conocerlo personalmente y le exigió prudencia y responsabilidad al referirse a ella.
Choque de versiones sobre las causas de la división
En su respuesta, Muñoz cuestionó que se le endilgue la fragmentación del movimiento político cuando, a su juicio, esta es producto de «quienes ejercen el control político mediante exclusiones, rivalidades y luchas por sus intereses». La joven afirmó con contundencia: «No soy ninguna provocadora. Soy una joven con ideas, valentía, lealtad y la convicción de aportar al país. Si mi participación deja en evidencia divisiones que ya existían, no pueden responsabilizarme por ellas». Asimismo, recordó que apenas comienza su vida pública y que el haber encontrado respaldo y disposición para escucharla no la convierte en una amenaza ni en la causa de ninguna fractura.
«Llamarme ‘provocadora de división’ es una afirmación injusta e irresponsable. ¿Provocadora de qué?»
Gabriela Muñoz, creadora de contenido y activista
«Reconociendo que hay errores y que siempre los habrá, el Pacto Histórico está siendo dinamitado desde dos frentes: la ultraderecha que agiganta cada error y lo vuelve tendencia con sus multitudes algorítmicas, y la militancia que cae en la trampa y entra en esa conversación. Es decir, desde afuera y desde dentro llueve dinamita.»
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del DPS
Muñoz también aprovechó para cuestionar la contradicción que, según ella, existe entre el discurso de renovación e inclusión que pregona el Pacto Histórico y la manera en que se margina o silencia a las nuevas generaciones cuando adquieren voz propia. «Que se hable de participación juvenil mientras se señala o silencia a jóvenes cuando adquieren voz propia es una paradoja que no podemos ignorar», expresó la activista, quien le pidió a Bolívar, dada su mayor experiencia, «prudencia y responsabilidad» en sus declaraciones públicas. El cruce de mensajes dejó al descubierto las tensiones internas que enfrenta la coalición de gobierno, en un momento que el propio Bolívar describió como una lluvia de dinamita proveniente tanto de la ultraderecha como de la militancia misma.










