Un abogado de Puerto Nare, Antioquia, presentó una acción de tutela para exigir medidas urgentes ante la presencia de un hipopótamo en el río Nare, un corredor fluvial que utilizan a diario 23 niños y jóvenes para llegar a sus escuelas. El recurso judicial, que aún no tiene fecha exacta de radicación, señala como responsables al Ministerio de Ambiente, Corantioquia, la Alcaldía de Puerto Nare y la Gobernación de Antioquia, y pide que se garantice la seguridad de los menores ante el riesgo de un encuentro entre el animal y las embarcaciones escolares.
El hipopótamo fue reportado en el tramo del río Nare, también conocido como Samaná Norte, aproximadamente a cuatro kilómetros aguas arriba de su desembocadura en el río Magdalena, en la zona limítrofe entre los municipios de Puerto Nare y Caracolí. Para las comunidades del cañón, este afluente es la única vía de comunicación, y por él transitan cada jornada los estudiantes que dependen del transporte fluvial. El abogado, que no ha sido identificado públicamente, calificó la conducta de las autoridades frente al animal como «esencialmente pasiva».
Medidas urgentes y protocolos exigidos
La tutela solicita medidas provisionales de carácter inmediato. En concreto, pide que Corantioquia verifique en un plazo máximo de 24 horas la ubicación exacta del hipopótamo, y que el municipio de Puerto Nare establezca en ese mismo lapso un protocolo de tránsito seguro para las rutas escolares. Adicionalmente, exige que en 48 horas se convoque una instancia técnica para evaluar la condición del ejemplar y determinar las acciones a seguir. El recurso no busca formular una nueva política ambiental nacional, sino hacer efectivos derechos fundamentales ante lo que describe como un riesgo «concreto, individualizado, localizado y actual».
El caso se enmarca en la creciente preocupación por la proliferación de hipopótamos en Colombia. Se estima que la población de esta especie invasora oscila entre 280 y 300 ejemplares, con proyecciones que alertan de hasta mil animales para el año 2035 si no se implementan controles efectivos. Puerto Triunfo, en el mismo departamento de Antioquia, concentra el 65% de la población de hipopótamos del país, y su alcalde, Franklin Portillo, ya ha enfrentado demandas por ataques documentados contra personas.
El debate sobre el control letal
Durante el gobierno de Gustavo Petro, en mayo del año pasado, se anunció un plan de eutanasia que contemplaba el sacrificio de 80 hipopótamos por año, con una inversión superior a los 7.000 millones de pesos. Sin embargo, el nuevo ministro de Ambiente, Fabio Arjona, ha descartado esa vía. Frente a la polémica, Arjona afirmó: «Para mí el control letal no va a ser una solución, hay que buscar otra solución más inteligente». La decisión de retirar el control letal como herramienta de manejo ha generado advertencias de científicos y autoridades técnicas, que insisten en la necesidad de actuar con rapidez para evitar que la especie siga expandiéndose por los ríos de la región.
«Para mí el control letal no va a ser una solución, hay que buscar otra solución más inteligente»
Fabio Arjona, ministro de Ambiente
Mientras tanto, en la ribera del Nare, 23 estudiantes y sus familias esperan que la tutela logre lo que hasta ahora no han conseguido las autoridades: un acuerdo que garantice que el viaje diario a la escuela no termine convertido en un encuentro peligroso con un animal de más de dos toneladas. El tiempo corre y el hipopótamo sigue allí, en el mismo río que usan los niños para aprender.










