La campaña liderada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez para recolectar cien caballos que serán rifados por parroquias católicas afectadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026 ha logrado el compromiso de donación de 33 ejemplares en sus primeros diez días de ejecución. La iniciativa, promovida desde el partido Centro Democrático, busca reunir recursos privados para la reconstrucción de iglesias que sufrieron daños severos en varios departamentos del país, especialmente en Antioquia, Sucre, Quindío, Risaralda y el Eje Cafetero, donde municipios como Jardín, Jericó, Marsella y Salento reportan templos destruidos o gravemente afectados.
Según la información difundida por el propio Uribe Vélez a través de sus redes sociales, los caballos comprometidos se distribuyen de la siguiente manera: diez en Antioquia, uno en Sucre, dos en Quindío y el resto en otras regiones. A estos se suman donaciones especiales como una minimula llamada Perlita, un potro de nombre Barba Roja —descendiente del ejemplar Cortesano y entregado personalmente por el expresidente a la parroquia Basílica Menor de la Inmaculada Concepción de Jardín—, una silla de montar texana elaborada por artesanos que le fue obsequiada al exmandatario por el empresario Warren Buffett durante su periodo presidencial, y varias antenas Starlink destinadas a zonas de emergencia.
Donaciones singulares y gestos solidarios
El médico veterinario Pedro Felipe Mesa Guerra donó la minimula Perlita para la Parroquia de Marsella, Risaralda, mientras que en Jericó, Antioquia, Uribe entregó la silla de montar texana. Estos gestos buscan animar a criadores y aficionados al sector equino a sumarse a la meta de los cien ejemplares. “Tienen que ser buenos, mansitos, bonitos y nuevos para ayudarle a la Iglesia Católica. Haremos una campaña para conseguir 100 caballos, pero que no nos vayan a dar gualengues. Tienen que ser agradables para rifarlos”, declaró el expresidente desde Salento, Quindío, durante una intervención que se difundió por sus canales oficiales.
El terremoto del 10 de agosto causó estragos generalizados en infraestructura, y las iglesias no fueron la excepción. El cardenal Luis José Rueda, máxima autoridad de la Iglesia Católica en Colombia, ha recordado que históricamente los templos se han construido con el aporte de las comunidades, mediante empanadas, colectas y donaciones a lo largo de décadas. “Los templos siempre han sido construidos con las empanadas, con la generosidad, poco a poco, en proceso, durante décadas. Así se irá trabajando la reconstrucción”, afirmó el purpurado.
“Con la ayuda de Dios, este país sale adelante. Queremos ayudar. Este partido, Centro Democrático, desde Salento, dice: En Colombia hay muchas iglesias destruidas o muy afectadas. A cualquier gobierno le queda difícil disponer de recursos económicos para los templos. Entonces, nos vamos a proponer ayudar”.
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
El cardenal Rueda también hizo un llamado a la generosidad del sector privado y de los fieles laicos, subrayando que la reconstrucción de los templos es, al mismo tiempo, una reconstrucción espiritual y del tejido humano de las comunidades. “Confiamos en la divina providencia. Confiamos en el amor y el compromiso de los fieles laicos. Pero hacemos un llamado a los que quieran ayudar a reconstruir los templos, porque hacerlo es reconstruir espiritualmente nuestras comunidades y el tejido humano”, expresó.
La campaña cuenta con el respaldo de los senadores del Centro Democrático Julia Correa, Juan Espinal y Hernán Cadavid, y se complementa con la entrega de equipos de comunicación Starlink para atender emergencias en las zonas más apartadas. Mientras tanto, Uribe Vélez continúa gestionando donaciones y visitando personalmente las parroquias afectadas, en un esfuerzo que busca suplir la limitada capacidad del Estado para priorizar la reconstrucción de templos frente a la atención de familias damnificadas.










