La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) reportó pérdidas por $75.327 millones en el sector ganadero del país, acumuladas entre el 31 de agosto de 2026 y los 86 días anteriores, a causa de los incendios forestales y la sequía derivada del fenómeno de El Niño. Según el presidente ejecutivo del gremio, José Félix Lafaurie, y el director de la Oficina de Planeación y Estudios Económicos, Óscar Cubillos Pedraza, las afectaciones se registraron en 19 departamentos, equivalentes al 60% del territorio nacional, donde la ganadería ha sufrido la muerte de bovinos, pérdida de producción de carne y leche, costos de desplazamiento de animales y daños en hectáreas de pastos.
Del total de pérdidas, $70.833 millones corresponden al impacto del fenómeno de El Niño, mientras que $4.494 millones son atribuibles directamente a los incendios forestales. Los rubros más golpeados por la sequía incluyen la muerte de 15.515 bovinos, con un costo de $41.518 millones; la pérdida de producción de carne, leche y derivados, que ascendió a $17.537 millones; y los costos de desplazamiento del ganado, que sumaron $11.778 millones. En cuanto a los incendios, el departamento de Tolima concentra las mayores afectaciones con 1.015 predios, 27.520 hectáreas quemadas, 3.290 animales muertos y pérdidas por $2.838 millones. Norte de Santander reportó 772 hectáreas afectadas, 65 animales muertos y daños por $414 millones, mientras que La Guajira, azotada por la sequía, registró 3.573 animales muertos, 21.536 hectáreas dañadas y pérdidas por $11.543 millones. Otros departamentos como Magdalena y Sucre también presentan impactos significativos, aunque no se desagregaron cifras específicas.
Declaraciones y medidas frente a la crisis
Ante la gravedad de la situación, Fedegán envió una carta al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, solicitando la implementación de un plan de gestión del riesgo y prevención que proteja el hato ganadero, la producción y el patrimonio de las familias dedicadas a esta actividad. Lafaurie reiteró que el gremio mantiene su solicitud de una política permanente de gestión del riesgo, dado que las afectaciones no solo golpean a los ganaderos, sino también a otros sectores productivos y a cientos de municipios donde la ganadería es una fuente clave de ingresos.
«Gran parte de esos incendios fueron provocados deliberadamente»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El presidente De la Espriella, sin ofrecer detalles sobre los responsables, informó que más de 50.000 hectáreas han resultado dañadas en Tolima, de las cuales 28.000 tenían uso agropecuario. Como parte de las acciones para mitigar la crisis, el mandatario anunció un plan especial de recuperación ambiental, productiva, rural y de seguridad, que incluye subsidios para la reconstrucción de viviendas rurales y la entrega de heno y tamo de arroz para la alimentación animal. En Tolima, 47 municipios han sido afectados por los incendios, lo que llevó al Gobierno a declarar una emergencia sectorial.
Fedegán advirtió que, de no adoptarse medidas inmediatas, el país podría enfrentar un riesgo de desabastecimiento de carne y leche, además de la pérdida irreversible del patrimonio de miles de familias ganaderas. Colombia cuenta con aproximadamente 30,3 millones de cabezas de ganado bovino y bufalino, según datos del ICA y la propia Fedegán, lo que hace aún más crítica la situación ante la continuidad de los incendios activos: al 31 de agosto de 2026 se reportaban seis fuegos, cuatro en Tolima, uno en Valle del Cauca y uno en Norte de Santander.










