En una jugada que sacude los cimientos de la arquitectura electoral colombiana, la senadora Jennifer Pedraza radicó una propuesta de acto legislativo que busca reformar de fondo la elección de los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE). La iniciativa pretende eliminar la competencia directa del Congreso en la designación de los nueve magistrados —que pasarían a llamarse consejeros electorales— para reemplazarla por un sistema mixto de concurso de méritos y selección por parte de las altas cortes.
El proyecto, que comenzó su trámite en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, está a la espera de que el presidente de esa célula, José Jaime Uscátegui, lo agende para primer debate. Según explicó la senadora, el mecanismo actual genera un «vicio de origen» porque el Congreso elige a quienes después investigan las campañas, partidos y congresistas por temas como financiación, topes electorales y publicidad no reportada, una situación que, a su juicio, pone en duda la independencia del organismo.
Así funcionaría el nuevo modelo
La reforma, que requiere el trámite de una reforma constitucional, plantea un proceso en tres etapas. En primer lugar, la Comisión Nacional del Servicio Civil (CNSC) realizaría un concurso de méritos para preseleccionar a 30 personas con la mejor experiencia y conocimiento en derecho electoral del país. «Primero, un concurso de méritos realizado por la Comisión Nacional del Servicio Civil para elegir a las 30 personas en Colombia que mejor experiencia y más conocimiento tengan sobre derecho electoral», detalló Pedraza. Luego, las tres altas cortes —Corte Constitucional, Corte Suprema de Justicia y Consejo de Estado— elegirían cada una a tres integrantes de esa lista para completar los nueve consejeros. «De esas 30 personas serán las cortes quienes elegirán cada una de las tres cortes tres magistrados para llenar ese cupo de los nueve consejeros», puntualizó la congresista.
«Ya no será una competencia del Congreso»
Jennifer Pedraza, Senadora de la República
La iniciativa también establece nuevos impedimentos para garantizar la neutralidad de los futuros consejeros. Se prohíbe aspirar a quienes hayan sido candidatos o miembros de directorios de partidos políticos en los cuatro años anteriores a la postulación. «Uno ve que el Consejo Nacional Electoral está lleno de políticos quemados en las elecciones pasadas», afirmó Pedraza para justificar la restricción. Además, los exconsejeros no podrán pasar directamente a cargos de elección popular, ministerios u otras posiciones que generen conflicto de interés con las decisiones adoptadas durante su periodo, según el tiempo que fije la ley.
La reforma, al ser un acto legislativo, deberá superar los debates requeridos en el Congreso. Su implementación será gradual y comenzaría a aplicarse a partir del año 2030, respetando la actual conformación del CNE, que ya fue elegida bajo las reglas vigentes. La senadora Pedraza hizo un llamado a la participación ciudadana y pidió el respaldo del Gobierno Nacional, mostrándose dispuesta a ajustar la primera redacción del texto para incluir la perspectiva del Ejecutivo. «Empecemos a hablar del país, del futuro, del país que soñamos y empecemos por un CNE distinto», concluyó la congresista desde el Capitolio.







