Ante el incremento acelerado de emergencias ambientales y la proyección de condiciones secas hasta el primer trimestre de 2027, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd) y el Cuerpo Oficial de Bomberos de Medellín activaron un plan de contingencia especial para proteger los siete cerros tutelares y las reservas ecológicas de la ciudad. La medida responde a la crítica situación que se vive en el Valle de Aburrá, donde en lo que va del año se han atendido 4.900 incidentes, de los cuales 150 corresponden a incendios forestales, siendo agosto el mes más crítico al concentrar 50 de estas conflagraciones, es decir, una tercera parte del total anual.
Despliegue de capacidades y restricciones
Para hacer frente a la amenaza, las autoridades desplegaron a más de 1.600 profesionales y socorristas, quienes realizarán vigilancia permanente en las zonas boscosas y atenderán de forma inmediata cualquier reporte de humo. El plan también contempla restricciones a las quemas controladas y reforzará la coordinación entre los organismos de socorro y las autoridades locales, una articulación que ya se mantiene activa tras el momento crítico de las dos primeras semanas de agosto, cuando se atendieron 18 eventos en distintos municipios del departamento.
La decisión se tomó luego de que los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres contabilizaran 73 conflagraciones en Antioquia durante el mismo periodo. Las proyecciones meteorológicas, asociadas al fenómeno de El Niño, anticipan una temporada prolongada de menos lluvias que podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027, lo que incrementa el riesgo de nuevos incendios y expone a la población a golpes de calor, especialmente a niños, adultos mayores y personas con problemas de salud preexistentes.










