Atlético Bucaramanga emitió un comunicado oficial el 1 de septiembre de 2026 para rechazar la manera en que se manejaron los incidentes de seguridad durante el partido frente a Deportivo Cali, correspondiente a la fecha ocho de la Liga BetPlay II-2026. En el documento, el club sostiene que los hechos ocurridos en los minutos finales del encuentro, que terminó 1-1, debieron llevar a la suspensión inmediata del compromiso y no a una simple pausa momentánea. Además, la institución exige al técnico rival, Rafael Dudamel, que presente las pruebas que sustentan su acusación contra el director técnico de Bucaramanga, Pablo Peirano, a quien señaló de haber agredido al jugador Keimer Sandoval.
Según relata el comunicado, al minuto 90+2 el capitán de Bucaramanga, Fabry Castro, advirtió al árbitro central sobre hechos que impedían el desarrollo normal del juego, lo que llevó al juez a suspender momentáneamente el partido. Sin embargo, tras la reanudación, la presencia de aficionados dentro del terreno de juego continuó sin que se implementaran medidas “más estrictas y expeditas” para restablecer la seguridad, según señaló el club. La situación se agravó al minuto 90+10, cuando Peirano, ante la falta de respuesta a sus gestos de advertencia, ingresó al campo para advertir nuevamente al juez central sobre el riesgo que representaba la situación.
Exigencia de pruebas y rechazo a las acusaciones
Atlético Bucaramanga fue contundente al calificar como “de gravedad” las declaraciones de Rafael Dudamel, quien aseguró que Pablo Peirano agredió al jugador Keiner Sandoval. En el comunicado, el club solicita públicamente las evidencias que sustenten una acusación de esta naturaleza, argumentando que “una afirmación de gravedad no puede realizarse sin contar con elementos objetivos que la sustenten”. La institución anunció que acudirá a vías legales y reglamentarias para formalizar su posición y pondrá a disposición elementos jurídicos, documentales, audiovisuales y probatorios para que se definan responsabilidades y sanciones.
“Al minuto 90+10 y ante la desatención de los gestos mediante los cuales nuestro director técnico, Pablo Peirano, intentaba comunicar a los oficiales del partido para tomar las medidas necesarias, se vio obligado a ingresar al terreno de juego con el propósito de advertir nuevamente al juez central sobre el riesgo que representaba la situación que se estaba ocasionando”.
Atletico Bucaramanga (comunicado oficial)
“Atlético Bucaramanga rechaza categóricamente las declaraciones dadas por el técnico Rafael Dudamel donde asegura que nuestro director técnico Pablo Peirano ‘agredió al jugador Keiner Sandoval’ y solicita públicamente las evidencias que sustenten una acusación de esta naturaleza. Una afirmación de gravedad no puede realizarse sin contar con elementos objetivos que la sustenten”.
Atletico Bucaramanga (comunicado oficial)
El partido, que finalizó con empate 1-1, estuvo marcado por incidentes entre hinchas, policías y jugadores en los minutos finales. Mientras tanto, Pablo Peirano ya había respondido previamente a las acusaciones de Dudamel, y ahora el club respalda a su entrenador con acciones legales y probatorias para esclarecer lo sucedido. La polémica deja abierta la posibilidad de sanciones por parte de las autoridades del fútbol colombiano, mientras ambos clubes esperan que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.










