El agente interventor de Nueva EPS, Roberto Solano, reveló este martes 1 de septiembre de 2026, en entrevista con Noticias RCN, que la entidad más grande de salud del país necesita cerca de 20 billones de pesos para evitar su colapso. Solano detalló que la EPS, que actualmente cuenta con aproximadamente 11,4 millones de afiliados y de la cual se han retirado al menos 200.000 usuarios, pierde entre 300.000 y 350.000 millones de pesos mensuales como consecuencia de los malos manejos heredados de la administración anterior del gobierno de Gustavo Petro. La crisis financiera, que amenaza con desestabilizar todo el sistema de salud colombiano, obligó a la intervención de la entidad desde abril de 2024 y ahora exige medidas urgentes para frenar el deterioro operativo y llevar liquidez a clínicas, hospitales y proveedores que han visto suspendidos sus servicios por la falta de pagos.
Durante la entrevista, el agente interventor explicó que una de las prioridades inmediatas es la liberación de recursos retenidos por un billón de pesos, giro destinado a oxigenar la red de prestadores y evitar que se sigan cerrando servicios en distintas regiones del país. Solano aseguró que ya se están gestionando estos fondos para honrar las obligaciones con las instituciones prestadoras de salud y que la meta es restablecer la atención de manera gradual. La falta de pagos ha afectado incluso la dispensación de medicamentos en varios departamentos, situación que el propio interventor reconoció abiertamente.
Disculpas a los afiliados y plan de rescate
En medio del anuncio de la millonaria cifra necesaria para salvar a la EPS, Roberto Solano no solo detalló los problemas estructurales y la crítica situación financiera, sino que también se dirigió directamente a los millones de usuarios afectados por la crisis. El interventor manifestó su profundo pesar por las fallas en la prestación del servicio, especialmente en lo relacionado con la entrega de medicamentos y la atención en las IPS, y anunció que se están buscando alternativas con los proveedores que venían dispensando los fármacos, a quienes ya se les hicieron abonos para recuperar paulatinamente la cobertura en los territorios más golpeados.
«En nombre de la entidad les pido disculpas. Hoy las represento yo y de verdad que muy, pero muy apenado con ellos. De verdad que nunca debimos llegar a esta situación»
Roberto Solano, agente interventor de Nueva EPS
La revelación de Solano sobrepasa cualquier estimación previa que el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella había advertido sobre la realidad de las EPS en el país. La ministra de Salud, Ana María Vesga, conoce la crisis de primera mano y ahora enfrenta el reto de coordinar las acciones con la intervención para evitar un colapso total del sistema. Mientras tanto, el interventor aseguró que, pese a las dificultades, el compromiso es claro: «Todo el dinero lo colocamos a la red para oxigenarla y eso es con lo cual estamos llegando a todos los prestadores a decirnos: ‘No nos cierren servicios, ábranos servicios’; vamos a honrar las obligaciones». La prioridad inmediata es frenar el deterioro y garantizar que los 11,4 millones de afiliados no sigan sufriendo las consecuencias de una crisis que, según las cuentas oficiales, requiere un rescate histórico de 20 billones de pesos.










