El alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, ha manifestado su firme oposición al traslado de 50 reclusos de alta peligrosidad a la cárcel de máxima seguridad Palogordo, ubicada en el municipio de Girón, Santander. La decisión administrativa, que afectaría directamente al área metropolitana de Bucaramanga, ha generado una alerta en la administración local, que advierte sobre los riesgos para la seguridad ciudadana y la posible reactivación de estructuras criminales desde el interior del penal.
Portilla expresó su preocupación durante una declaración pública, en la que señaló que estos delincuentes no llegan solos, sino que traen consigo sus redes de apoyo y compañías delictivas, lo que podría impactar negativamente en los territorios de la región. El mandatario local explicó que, aunque respeta las decisiones del gobernador de Santander, Abelardo de la Espriella, es necesario que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y los organismos de inteligencia adopten medidas extremas para evitar que estos reos sigan delinquiendo desde prisión, sin ningún tipo de beneficio o concesión.
Un historial de traslados que genera inquietud
Según información recopilada, desde el inicio del gobierno de Abelardo de la Espriella ya se habían producido 17 traslados previos desde la cárcel de Itagüí, en Antioquia, hacia Palogordo. Entre los reclusos movilizados en ese entonces se encontraban alias Pesebre, alias El Patrón y el exempresario David Murcia Guzmán, quien cumplía una condena de 22 años por lavado de activos y captación masiva de dinero, y fue trasladado desde La Picota, en Bogotá. Con la nueva remesa de 50 cabecillas criminales, la población bajo custodia en Palogordo ascendería a 66 personas, una cifra que, según el alcalde, representa un desafío mayúsculo para la seguridad del área metropolitana.
«Es importante advertir a nuestra fuerza pública y a nuestros ciudadanos que en primera medida queremos manifestar nuestra oposición frente a este tipo de bandidos y delincuentes y de traslados a una ciudad como Bucaramanga o su área metropolitana»
Cristian Portilla, alcalde de Bucaramanga
La cárcel de Palogordo, considerada un centro de máxima seguridad, ya alberga a reclusos de alta peligrosidad, pero las denuncias sobre el funcionamiento de grupos delincuenciales dentro del penal han sido recurrentes. Portilla insistió en que, pese a acompañar las decisiones del gobernador, se debe exigir al Inpec y a la inteligencia que se adopten todas las medidas necesarias para evitar que estos bandidos, una vez trasladados, continúen operando sus estructuras desde la reclusión. «Levantamos la mano para solicitar al Inpec e inteligencia que de estos bandidos al ser trasladados se adopten todas las medidas extremas, sin ningún tipo de beneficio, de arandela, porque de lo contrario seguiremos viendo desde las cárceles cómo delinquen», sentenció el mandatario local.
El anuncio ha generado un intenso debate en la opinión pública santandereana, que espera una respuesta clara por parte del gobierno departamental y de las autoridades penitenciarias para garantizar que la seguridad de la región no se vea afectada por la llegada de estos peligrosos reclusos.










