El mercado cambiario colombiano inició la jornada del 2 de septiembre con una cotización del euro en 3.645,34 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 3,08% respecto al cierre anterior, cuando la moneda europea se ubicó en 3.536,3 pesos. Este movimiento se da en un contexto de alta volatilidad cambiaria, con una variación semanal positiva del 4,86% y una caída interanual del 16,81%. La volatilidad actual del euro alcanza el 48,61%, muy por encima del 21,73% de referencia, lo que evidencia la inestabilidad que ha caracterizado a la divisa en las últimas semanas.
En paralelo, el Grupo Cibest de Bancolombia proyectó que el tipo de cambio del dólar estadounidense promediará los 3.878 pesos colombianos durante 2026. Esta estimación se fundamenta en la debilidad global del dólar, el flujo sostenido de remesas hacia el país y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales. La proyección se apoya en el comportamiento observado en 2025, cuando el peso colombiano se apreció un 14% frente al dólar, impulsado por la caída del 9% del índice DXY (que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta de monedas) y la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos.
Factores que influyen en las proyecciones cambiarias
El diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal de Estados Unidos, que mantiene su tasa en un rango de 3,50% a 3,75%, y el Banco de la República de Colombia, con una tasa del 9,25%, continúa favoreciendo estrategias de inversión como el carry trade, en las que los inversionistas aprovechan este margen para obtener rendimientos. Sin embargo, la entidad financiera advierte sobre riesgos al alza para el tipo de cambio, entre los que destacan el reciente recorte de la calificación soberana de Colombia, la incertidumbre fiscal que genera el proceso electoral de 2026 y la posibilidad de nuevos ajustes en las políticas comerciales de Estados Unidos.
El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, ha mostrado una fortaleza relativa en lo corrido de 2025, pero los analistas recuerdan que el mercado cambiario sigue expuesto a factores externos e internos. En el ámbito local, las monedas en circulación incluyen denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. La moneda de 1.000 pesos circuló entre 1996 y 2002, pero perdió popularidad debido a problemas de falsificación. Las piezas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas y sus diseños aluden a la biodiversidad colombiana, con imágenes como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras.
Con la apertura del euro al alza y las proyecciones del dólar para 2026, el mercado cambiario colombiano se mantiene en el centro de la atención de inversionistas y analistas, que siguen de cerca tanto la evolución de las divisas como los factores macroeconómicos que podrían definir su comportamiento en los próximos meses.










