El cantante de música popular Giovanny Ayala anunció que abandonará Colombia tras un altercado físico con el también cantante Ciro Quiñonez en el centro comercial Gran Estación de Bogotá, argumentando sentirse intimidado y temer por su seguridad. En una transmisión en vivo reciente desde Instagram, Ayala reveló que planea continuar su carrera en Estados Unidos, dejando claro que la pelea, que se viralizó en redes sociales, fue el detonante de una decisión que considera necesaria para proteger su vida. “Me voy a ir del país porque me siento intimidado, me siento muy preocupado porque es un loco”, declaró el artista, quien acusó a Quiñonez de haberlo atacado físicamente y de contar con respaldos que lo hacen sentir vulnerable.
Ayala aseguró que el conflicto entre ambos surgió a pesar de haber brindado ayuda a Quiñonez en el pasado, una relación que ahora califica de traicionera. “Yo a él lo ayudé, le di mi mano incondicional y lo que recibo de él es un poco de patadas en mi cabeza. Si él hubiera tenido un arma, me mata ahí”, relató el cantante, visiblemente afectado. En respuesta, Ciro Quiñonez presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación por lesiones personales, hostigamiento agravado, injuria y calumnia, además de responsabilizar a Ayala por la cancelación de su visa de turista estadounidense, lo que le impediría ver a su hijo durante cinco años.
«Me voy del país a cantarle a la gente latina en Estados Unidos (…) Después de ayudarlo, aquí él dormía, aquí se cocinaba, aquí comíamos y que él atente contra mi vida»
Giovanny Ayala, cantante de música popular
El altercado no solo involucró a los dos músicos, sino también al conductor de Ayala, conocido como “Panelitas”, quien también resultó agredido y anunció acciones legales contra Quiñonez. Por su parte, el hijo de Giovanny Ayala, Sebastián, retó a Ciro Quiñonez a una nueva contienda, una reacción que el cantante llanero justificó señalando que cualquier hijo actuaría así para defender a su padre tras ser atacado. Mientras tanto, Ayala reiteró que su partida hacia Estados Unidos no significa el fin de su carrera, sino un cambio de escenario para “cantarle a la gente latina”, dejando abierta la posibilidad de que la disputa legal continúe desde el exterior.










