Al cierre de operaciones del pasado 2 de septiembre, el euro se cotizó en 3.663,44 pesos colombianos, lo que representó un incremento del 3,6% frente al precio de referencia anterior, según el reporte de precios de mercado difundido por Dow Jones. La moneda común europea había cerrado en 3.536,3 pesos, por lo que el alza diaria refleja la creciente volatilidad que caracteriza al mercado cambiario colombiano en las últimas jornadas.
La volatilidad actual del euro frente al peso alcanza un 49,61%, muy por encima del 21,79% que se considera como referencia de estabilidad. Este comportamiento se enmarca en un periodo de alta inestabilidad para la tasa de cambio en Colombia, donde el euro acumula una variación semanal positiva del 5,38% pero una caída interanual del 16,4%, evidenciando la fuerte apreciación que ha experimentado el peso colombiano en los últimos doce meses.
De cara a 2026, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar estadounidense se negocie en un promedio de 3.878 pesos colombianos. Esta estimación se sustenta en la debilidad global del dólar, el flujo constante de remesas hacia el país y la expectativa de que el Banco de la República ajuste al alza su tasa de interés de referencia, actualmente en 9,25%. No obstante, el panorama no está exento de riesgos: la incertidumbre fiscal, el posible recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina podrían generar presiones adicionales sobre la moneda local.
En lo que va de 2025, el peso colombiano se ha apreciado un 14% frente al dólar, en un contexto donde el índice DXY, que mide la fortaleza del billete verde frente a una canasta de seis divisas principales, ha caído un 9%. Mientras tanto, la Reserva Federal mantiene su tasa de interés en el rango de 3,50% a 3,75%, lo que contrasta con el 9,25% fijado por el Banco de la República y refuerza el atractivo de la moneda colombiana para los inversionistas extranjeros.










