El presidente Abelardo de la Espriella designó el miércoles 2 de septiembre de 2026 a Ilva Myriam Hoyos como nueva ministra de Educación, en reemplazo de Viviane Morales, quien renunció al cargo por motivos familiares. La noticia desató de inmediato una ola de críticas por parte de sectores políticos de oposición, que vinculan a Hoyos con la llamada «escuela antiderechos» impulsada por el ex procurador Alejandro Ordóñez, durante cuya administración Hoyos se desempeñó como procuradora delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia y la Familia.
La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal fue una de las primeras en pronunciarse, al afirmar que con este nombramiento queda claro qué visión de educación, familia, género, derechos sexuales y reproductivos y educación pública representa la nueva ministra, al tiempo que advirtió que su perfil parece aún más marcado en las batallas culturales del conservadurismo, señalando que «siempre puede ser peor». Por su parte, la senadora Jennifer Pedraza recordó que Hoyos fue nombrada por Ordóñez como procuradora y que usó su cargo para cerrar la Clínica de la Mujer, perseguir profesionales de la salud y evitar que las minorías LGBTI gozaran de plenos derechos, concluyendo que el presidente Abelardo de la Espriella está demostrando que «peor sí es posible». En otra declaración, la misma senadora afirmó que oficialmente Colombia tiene una ministra de Educación que usa el poder político para excluir a quienes no piensan como ella, lo cual considera contrario al mandato constitucional de la educación como derecho fundamental en un país diverso y plural, y advirtió que el país retrocede «al oscurantismo más bárbaro».
Críticas de la oposición por el perfil de la nueva ministra
La senadora Esmeralda Hernández señaló que nada hay que celebrar con la renuncia de Viviane Morales, pues llega Ilva Myriam Hoyos, quien fue formada por Alejandro Ordóñez y nombrada por él como procuradora de Familia, y desde esa posición empezó a perseguir a la comunidad LGBTI, a oponerse al aborto y al matrimonio de parejas del mismo sexo. Hernández añadió un señalamiento aún más grave al afirmar que Hoyos trabajó también para la Conferencia Episcopal, donde, según la senadora, su función era defender a pederastas reconocidos por abusar sexualmente de niños, y calificó el nombramiento como «perfecto para el gobierno de Abelardo y su batalla cultural antiderechos».
«Por si fuera poco, también trabajó para la Conferencia Episcopal, donde su función era defender a pederastas reconocidos por abusar sexualmente de niños. Perfecta para el gobierno de Abelardo y su batalla cultural antiderechos».
Esmeralda Hernández, senadora
La exsenadora Angélica Lozano recordó que Ilva Myriam Hoyos fue su profesora de derecho natural en la Universidad de La Sabana y, aunque reconoció que es efectivamente abogada, afirmó que sabe lo mismo de educación que sus antecesoras Viviane Morales y Daniel Rojas: nada. Lozano subrayó que una cosa es ser abogada y otra muy distinta saber de educación para formular políticas públicas en esa materia. Sin embargo, el nombramiento también contó con defensas públicas. El expresidente del Congreso Ernesto Macías calificó a Hoyos como una «fiel defensora de la infancia, la adolescencia y la familia», mientras que la senadora Sara Castellanos la describió como defensora de la vida, la familia y los niños. El representante a la Cámara Luis Miguel López felicitó a la nueva ministra y pidió que Dios la ilumine y la Virgen María la acompañe en la misión de trabajar por los niños y por la educación de Colombia, agregando que el nombramiento es coherente con los principios y valores que ha defendido el presidente. En su anuncio oficial, el mandatario Abelardo de la Espriella destacó de Hoyos su «talante, fortaleza, honradez y firme defensa de los valores».










