El Ejército Nacional de Colombia ordenó el retorno inmediato del teniente coronel Hernando Agustín Lasso Salcedo, quien se desempeñaba como comandante del Batallón Colombia en la península del Sinaí, Egipto, tras un presunto caso de acoso sexual contra una oficial estadounidense. La decisión, tomada por los altos mandos militares, implica que el oficial deberá responder por “distintas investigaciones” en el país, según revelaron fuentes consultadas por la revista Semana. Lasso Salcedo había asumido el mando del relevo 127 del batallón el pasado 2 de junio de 2025, en una ceremonia realizada en la Escuela de Infantería del Cantón Norte, en Bogotá, presidida por el inspector general del Ejército, mayor general Giovanny Rodríguez León.
El caso ha generado conmoción al interior de la institución castrense, que aún no ha divulgado una posición pública adicional ni ha precisado quién asumirá temporalmente las funciones del teniente coronel Lasso, ni si habrá cambios en el resto del contingente desplegado en el Sinaí. El Ejército tampoco ha proporcionado detalles sobre la denuncia, el lugar de los hechos ni la instancia encargada del proceso disciplinario, lo que mantiene la información bajo reserva. Lasso Salcedo había asumido el liderazgo del batallón con la responsabilidad de representar a Colombia en el marco de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores, misión que verifica los acuerdos de paz entre Egipto e Israel.
Un contingente de 137 efectivos en el Sinaí
El relevo 127 del Batallón Colombia, que partió en junio de este año, estuvo conformado por 12 oficiales, 23 suboficiales y 102 soldados profesionales, sumando un total de 137 efectivos. La presencia colombiana en la península del Sinaí se remonta a 1982, es decir, 44 años de servicio continuo en esta misión internacional de paz. Durante la ceremonia de relevo, el inspector general del Ejército, mayor general Giovanny Rodríguez León, destacó la responsabilidad asumida por los uniformados seleccionados para integrar la comisión internacional, subrayando el compromiso de las tropas colombianas en el exterior.
En aquel mismo acto ceremonial también participó el soldado profesional Gerson Jair Herrera, quien fue designado como el único representante del área de Acción Integral del contingente. Herrera señaló en su momento que su experiencia previa en La Guajira y el estricto cumplimiento de las instrucciones de sus superiores fueron factores determinantes para su designación en esta misión, evidenciando el perfil que buscan las autoridades militares para estas comisiones internacionales. Sin embargo, el escándalo que envuelve ahora al comandante del batallón ha puesto en entredicho la disciplina interna de la unidad.
“Deberá responder por distintas investigaciones”
Fuentes consultadas por Semana
El Batallón Colombia integra la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores desde hace más de cuatro décadas, una misión que ha sido considerada un símbolo del compromiso colombiano con la estabilidad en Medio Oriente. Ahora, la abrupta salida de su comandante por un presunto acoso sexual contra una oficial estadounidense representa un duro golpe a la imagen del contingente y de las fuerzas militares del país, mientras se espera que la Inspectoría General del Ejército aclare los detalles del proceso y determine las sanciones correspondientes.










