Sebastián Montoya afronta la décima fecha de la temporada de Fórmula 2 en el Autódromo de Monza, Italia, con un optimismo renovado gracias a la evidente recuperación de su equipo Prema Racing. Pese a un año marcado por cambios técnicos profundos y resultados irregulares, el piloto colombiano llega a la pista más rápida del calendario con la convicción de que el equipo ha logrado darle la vuelta a una situación que parecía muy complicada en los meses anteriores. La cita en Monza, considerada la carrera de casa para la escudería italiana, representa una oportunidad dorada para sumar puntos importantes y acercarse a los podios que tanto busca.
El circuito de Monza, conocido por su alta velocidad, exige una configuración aerodinámica específica con alerones de baja carga, que Montoya define con humor: “Mi colita del carro será más chiquita. No la operaron ni nada, pero es la que usaremos en Monza y Baku”. El objetivo del equipo se centra en lograr estabilidad en la frenada, una desaceleración eficiente y aprovechar al máximo el agarre para frenar tarde, girar rápido y acelerar con potencia. Sin embargo, el colombiano advierte sobre la dificultad de la clasificación: “La qualy puede ser un desastre, ya que todo el mundo va a querer rebufo e históricamente aquí es algo muy importante en categorías inferiores, así que veremos. Solo sé que han hecho unos cambios en el carro, mañana te diré si fueron para bien o para mal”.
Un año de transformación en Prema Racing
El 2025 ha sido un año de profunda reestructuración para Prema Racing. El equipo, que inició la temporada en el fondo de la grilla, ha logrado clasificar dentro del top 10 en las últimas carreras, un avance significativo. Montoya reveló que el área técnica experimentó una renovación casi total: “El año pasado teníamos cinco ingenieros, de esos cinco se fueron cuatro (…) cuando eso está pasando, es muy difícil que el equipo tenga una dirección”. La llegada de Carlo Cristofori como ingeniero marcó un punto de inflexión. El colombiano recordó cómo iniciaron la relación: “Venga, hagámosle con toda, a ver qué podemos hacer”. La confianza mutua se ha consolidado con el tiempo, como lo demuestra una anécdota de Budapest: “Oiga, yo creo que un problema que tuvimos en Budapest fue este. Y me dijo: ‘No me joda, yo estaba pensando exactamente lo mismo y ya le iba a llamar’”.
Montoya reconoce que su nivel de rendimiento ha subido notablemente, aunque los resultados inmediatos no siempre lo reflejan debido al contexto del equipo. “Este año con unas vueltas que mi ingeniero ve y dice: ‘Guau, esto es espectacular’, estamos de décimos”, comentó, evidenciando su alta exigencia personal. A pesar de los altibajos, el piloto se muestra satisfecho con el impacto que ha causado: “Creo que la gente quedó sorprendida, uno, de lo bueno que soy, lo rápido que puedo ser y los resultados que podemos traer”.
Metas claras en el tramo final
Con 28 puntos en 9 válidas y una posición 15 en el campeonato, Montoya no se rinde. Ha conseguido pole invertida en tres Grandes Premios, señal inequívoca de progreso. La temporada de 14 fechas entra en su recta final, y el objetivo es claro: buscar podios y victorias. “Este fin de semana es una muy buena oportunidad para nosotros, siendo la carrera de casa del equipo. Estamos muy emocionados de lo que puede venir. Tanto en Spa como en Hungría largamos primeros para la carrera sprint así que eso nos deja buenas sensaciones”, declaró a AS Colombia. El colombiano también hizo un balance de la evolución del equipo: “Este año le hemos dado la vuelta de forma increíble. Si piensas en cómo íbamos en Miami o en Montreal, fue muy complicado. Pero en Red Bull Ring casi ganamos y quedamos en el podio, Budapest seguro lográbamos podio pero Tsolov tenía otros planes (…) Toca seguir empujando y peleando porque esta temporada no se ha acabado”.
“Este fin de semana es una muy buena oportunidad para nosotros, siendo la carrera de casa del equipo. Estamos muy emocionados de lo que puede venir”.
Sebastián Montoya, Piloto colombiano de Fórmula 2
En Monza, la clasificación será crucial. Históricamente, el rebufo ha sido un factor determinante en categorías inferiores, y Montoya sabe que cualquier error puede costar caro. Sin embargo, el optimismo prevalece. La combinación de la experiencia acumulada, la mejora técnica del equipo y la confianza depositada en su nuevo ingeniero hacen que el piloto colombiano mire hacia adelante con determinación. “Toca seguir empujando y peleando porque esta temporada no se ha acabado”, sentencia, dejando claro que la lucha por los primeros lugares recién comienza. La cita en Monza no es solo una carrera más; es la oportunidad de demostrar que Prema Racing ha vuelto para competir de tú a tú con los mejores.










