El expresidente Gustavo Petro respondió de manera contundente al informe final de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, que descartó la existencia del denominado «voto fusil» durante las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia. Petro calificó lo ocurrido como un fraude masivo con «centenares de miles de votos robots» y llevó su denuncia hasta México, donde advirtió que el esquema, al que denominó «tecnofascismo», podría expandirse a Brasil y México. La reacción del exmandatario se produjo luego de que la MOE UE presentara sus conclusiones, en las que aseguró que los comicios transcurrieron en un clima de normalidad institucional y sin coacción armada. Petro, desde su cuenta de X, insistió en que hubo una manipulación digital a gran escala, señalando la intervención de algoritmos, bots e inteligencia artificial para favorecer al candidato ganador, Abelardo de la Espriella.
El informe de la Misión de Observación de la Unión Europea
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, liderada por el eurodiputado Esteban González Pons, entregó su informe final tras monitorear las elecciones colombianas de 2026. El documento destacó que no se encontraron evidencias de «voto fusil» o coacción armada, aunque reconoció rezagos legales y tecnológicos en el sistema electoral. Entre las cifras reveladas, la misión reportó que más de un cuarto de millón de jóvenes no pudieron votar pese a haber alcanzado la mayoría de edad, un problema relacionado con la actualización del censo. Además, advirtió que la asignación de curules en la Cámara de Representantes sigue basada en el censo de 1985, lo que consideró una falla estructural de la normativa electoral colombiana, en parte anterior a la Constitución de 1991.
«En ningún momento hemos visto en riesgo las elecciones en Colombia»
Esteban González Pons, jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea
Petro, sin embargo, rechazó de plano estas conclusiones. En su cuenta de X, el expresidente afirmó que «aquí las mentiras abelardistas hablan del voto fusil que no existió y cuando los fusiles ilegales son los del narcotráfico. Pero lo que si hubo fue centenares de miles de votos robots, bots y votos de algoritmo». La declaración profundiza su cuestionamiento a la legitimidad de los comicios, que perdió su candidato frente a Abelardo de la Espriella, actual presidente electo para el periodo 2026-2030. Desde entonces, Petro ha respaldado al senador Iván Cepeda como referente opositor y ha buscado internacionalizar su denuncia.
La advertencia en México: «tecnofascismo» y riesgo regional
En una conferencia realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México, Petro amplió su teoría del fraude y advirtió que el mismo esquema digital podría replicarse en otros países de la región. «México está en peligro y Brasil ya viene», declaró el expresidente, refiriéndose a las próximas elecciones en Brasil, previstas para el 4 de octubre de 2026, y a las elecciones legislativas en México en 2027. Petro afirmó que detrás de esta supuesta manipulación hay una red de 2 millones de bots que intervinieron en la conversación pública durante los comicios colombianos, aunque no presentó pruebas públicas que respalden su afirmación. El exmandatario vinculó este fenómeno con prácticas que, según él, también beneficiaron a Keiko Fujimori en Perú y a José Antonio Kast en Chile, y lo definió como «tecnofascismo», un sistema que «se quiere expandir» y que, a su juicio, no está bien.
Petro fue más allá al señalar que la presunta operación digital estuvo bajo observación del Departamento de Estado de Estados Unidos, entonces dirigido por Marco Rubio, y afirmó que el presidente estadounidense Donald Trump tenía conocimiento de la situación. «Trump no puede decir que no sabía», sostuvo Petro, insistiendo en que hubo una intervención externa coordinada. La Misión de la Unión Europea, por su parte, recomendó limitar la difusión de anuncios gubernamentales vinculados con campañas durante periodos electorales, una sugerencia que apunta a mejorar la transparencia del proceso, pero que no altera su conclusión central: no hubo fraude sistemático ni coacción armada.
La controversia se produce en un escenario de polarización política en Colombia, donde el exmandatario mantiene un núcleo duro de seguidores que cuestionan el resultado electoral. Mientras tanto, la administración de Abelardo de la Espriella ha recibido el respaldo de organismos internacionales que avalan la limpieza de los comicios, y el senador Iván Cepeda ha asumido un rol activo en la oposición desde el Congreso. La denuncia de Petro en México, sin embargo, busca colocar el debate en un plano regional, advirtiendo que la democracia en América Latina podría enfrentar una nueva amenaza digital que, según él, ya se materializó en Colombia.
«Es el sistema que se quiere expandir y no está bien»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia, durante conferencia en la UNAM










