Actriz Viña Machado estuvo dos meses hospitalizada por trombosis cerebral e infección

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La actriz colombiana Viña Machado, conocida por interpretar a Pilar Ternera en la serie Cien años de soledad, reveló en una emotiva entrevista para el pódcast La Lupa la dura experiencia que vivió durante su embarazo, cuando fue diagnosticada con una trombosis de senos venosos profundos en la cabeza y una infección por Listeria monocytogenes, lo que la mantuvo hospitalizada durante casi dos meses. El episodio ocurrió cuando cursaba la semana 26 de gestación de su hijo León, quien está próximo a cumplir 10 años, y se desencadenó a partir de dolores de cabeza intensos que inicialmente fueron atribuidos a migrañas propias del embarazo.

Machado, quien se encontraba grabando una novela en Yopal, Casanare, decidió buscar una segunda opinión ante la persistencia del malestar, y viajó a Bogotá para realizarse exámenes más profundos, entre ellos una punción lumbar. Fue en la Clínica Santa Fe de la capital donde recibió el diagnóstico que cambió su vida: los médicos le informaron que padecía una trombosis venosa profunda en el cráneo y una infección bacteriana. “Yo veo a todos los médicos entrar. Acababa de llegar mi mamá de Santa Marta y yo estaba sola”, recordó la actriz sobre el momento en que el equipo médico le comunicó la gravedad de su situación, citando la frase del médico tratante: “Tienes una trombosis de senos venosos profundos en la cabeza. No sabemos cómo no tienes medio cuerpo derretido. Te vas a quedar aquí hasta que salgan los dos”.

Una lucha contra el tiempo y el miedo

El tratamiento requirió la intervención de un equipo multidisciplinario conformado por infectólogos, neurólogos y neonatólogos. La actriz fue sometida a un riguroso esquema de anticoagulantes y antibióticos para controlar tanto la trombosis como la infección por Listeria, una bacteria que, según relató, conocía por haber leído sobre ella en libros de maternidad. “Sabía exactamente lo que es porque es de lo único que he leído en los libros de maternidad”, afirmó. Durante su hospitalización, el miedo la mantuvo en vela: “Me daban una pepa para dormir que yo escupía a medianoche porque yo decía que yo no iba a dormir. Tenía miedo de dormirme”, confesó, evidenciando la fragilidad que enfrentó en esas semanas.

“Se me escurren las lágrimas y mi mamá me dice: ‘Aquí nadie va a llorar’”

Viña Machado, actriz

El apoyo de su madre, María Estela, quien viajó desde Santa Marta para acompañarla, fue fundamental para sobrellevar la crisis. Machado recordó que cuando las lágrimas comenzaban a brotar, su madre le imponía firmeza: “Se me escurren las lágrimas y mi mamá me dice: ‘Aquí nadie va a llorar’”. A pesar de la incertidumbre médica sobre las posibles complicaciones para el bebé, León nació sin las temidas secuelas, un desenlace que la actriz atribuye a la fe y a la fortaleza familiar.

Una maternidad transformada por la adversidad

Tras el alta, Machado tuvo que seguir estrictas indicaciones debido al uso de anticoagulantes, como evitar golpes, cuchillos y ralladores, para prevenir sangrados peligrosos. La experiencia marcó profundamente su forma de vivir la maternidad. Hoy, a casi una década del suceso, busca que su hijo la recuerde como una figura cercana y un espacio seguro. “Yo quiero que León se levante un día y diga: ‘Mi mamá nunca se levantó de mal genio. Mi mamá me levantó cantando’”, expresó, revelando cómo la dura prueba la llevó a valorar cada momento y a construir una relación basada en la alegría y el cuidado.

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