El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció la entrega inmediata de 24 inmuebles pertenecientes a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) para albergar a las familias damnificadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Cali el pasado 10 de agosto de 2026, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó. Durante su visita al barrio Cuarto de Legua, en la Comuna 19, una de las zonas residenciales más golpeadas por el sismo, el mandatario también develó un ambicioso paquete de ayudas económicas dirigidas a la recuperación del tejido productivo de la ciudad.
Junto al alcalde de Cali, Alejandro Éder, el presidente de la Espriella detalló que la SAE, entidad que administra los bienes incautados al crimen organizado y al narcotráfico, habilitará estas propiedades tras una rigurosa verificación estructural. “van a habilitar por orden directa mía ya 24 inmuebles que pueden ser habitados por las familias víctimas del terremoto”, declaró el jefe de Estado, subrayando que en una emergencia de esta magnitud es imperativo revisar todos los recursos disponibles del Estado para mitigar los estragos de la tragedia. El sismo, que afectó a 16 departamentos y 498 municipios en todo el país, dejó a miles de familias caleñas sin techo, una realidad que impulsó al Gobierno a buscar soluciones habitacionales inmediatas.
Reactivación económica y vivienda nueva
En el frente económico, el Ministerio de Comercio canalizará un total de 40.000 millones de pesos para la recuperación de microempresas, establecimientos comerciales y actividades turísticas en el Valle del Cauca. De este monto, 30.000 millones se destinarán directamente a la recuperación empresarial, mientras que Bancóldex dispondrá de un cupo específico de 25.000 millones de pesos para las microempresas. En alianza con la Gobernación del Valle, Infivalle proyecta colocar cerca de 5.250 millones de pesos adicionales, recursos que, en palabras del presidente, están destinados a emprendedores, microempresarios y comerciantes que lo han perdido todo. El mandatario fue enfático al señalar que tener una vivienda en estratos 4, 5 y 6 no significa tener la capacidad económica para asumir de un día para otro una pérdida de semejante magnitud, por lo que las ayudas también cobijan a estos sectores.
En materia de vivienda, Camacol reportó que 874 unidades construidas bajo normativa antisísmica y sin daños estructurales están disponibles de inmediato. El presidente anunció que su Gobierno trabaja en un mecanismo de subsidio para convertir esa oferta en soluciones concretas para los damnificados. Al mismo tiempo, el Ministerio de Vivienda impulsará un plan de habilitación de suelo y densificación urbana en las zonas afectadas, una estrategia que busca generar valor adicional en los predios para compensar a quienes perdieron sus hogares. “Una mayor capacidad de construcción genera un mayor potencial de desarrollo en esos predios y, por consiguiente, puede generar un valor adicional. Queremos utilizar ese valor adicional como parte de la fórmula para compensar a todos los damnificados que han perdido sus viviendas”, explicó de la Espriella.
“La Sociedad de Activos Especiales, que ustedes saben que maneja los bienes incautados al crimen organizado, al narcotráfico, va a habilitar por orden directa mía ya 24 inmuebles que pueden ser habitados por las familias víctimas del terremoto”.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
“En alianza con la Gobernación del Valle, Infivalle proyecta colocar cerca de $5.250 millones adicionales. Son recursos para nuestros emprendedores, para nuestros microempresarios, para nuestros comerciantes”.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El alcalde Alejandro Éder, por su parte, propuso desarrollar un piloto de reconstrucción en el barrio Cuarto de Legua, articulando esfuerzos público-privados, iniciativa que recibió el respaldo pleno del Gobierno nacional. La estrategia integral presentada por el presidente de la Espriella busca, en última instancia, no solo cobijar a las familias que perdieron sus viviendas, sino también devolverles la capacidad de generar ingresos a través de la reactivación de sus emprendimientos y negocios, en una carrera contra el reloj para sanar las heridas que el devastador terremoto dejó en la capital vallecaucana.










