El presidente Abelardo de la Espriella emitió una orden directa a la Fuerza Pública para actuar contra los hombres armados que escoltaron el funeral de alias Bendito Menor en Riohacha, La Guajira, luego de que videos difundidos en redes sociales revelaran una caravana fúnebre con disparos al aire, pancartas y un corrido dedicado al abatido líder criminal. En una declaración contundente, el mandatario advirtió que no tolerará que la cultura de la ilegalidad se normalice y aseguró que tiene identificados a los responsables de mantener el control ilegal en la región, por lo que ordenó a las autoridades darles su merecido.
El conocido como alias Bendito Menor, cuyo nombre real era Naín Andrés Pérez Toncel, fue abatido el 4 de septiembre de 2025 durante un operativo en Riohacha. En el mismo hecho murió su compañera sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias Bebecita, quien era señalada de manejar las finanzas de la organización criminal. Bendito Menor tenía cinco órdenes de captura vigentes por homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado, además de una notificación roja de Interpol. Había ingresado en 2019 a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, Acsn, antes conocidas como Los Pachenca, y ascendió rápidamente de sicario a mando territorial del frente Javier Cáceres, con presencia en La Guajira, Magdalena y Cesar.
La caravana que desafió a las autoridades
Los videos del funeral, que circularon ampliamente en redes sociales, muestran una caravana de motocicletas cuyos ocupantes portan armas de fuego y realizan disparos al aire mientras recorren las calles de Riohacha. En las imágenes se ven pancartas y se escucha un corrido con versos como “El Menor responde con plomo y rigor / En La Guajira su voz es la que impone el terror”. Los asistentes gritan “¡Por Naín!” y prácticamente no se observan transeúntes en las vías durante el recorrido. El corrido también contiene amenazas directas contra quienes intenten capturar a los jefes de la estructura delictiva, lo que refuerza la percepción de un control territorial impuesto por la fuerza.
«Aquí aparecen los bandidos que pretenden seguir controlando territorios y amedrentando al pueblo guajiro: los tenemos identificados para sacarlos del mercado delictivo. El que pretenda seguir el ejemplo del criminal dado de baja terminará como él: no voy a tolerar que la cultura de la ilegalidad sea la ‘normalidad’. Esta es la orden a toda la Fuerza Pública: vamos por estos terroristas y démosles su merecido. ¡Están advertidos, miserables!»
Abelardo de la Espriella, presidente de la República
El presidente también se refirió al contexto de impunidad que durante años ha permitido que figuras criminales sean exaltadas en sus comunidades. “Se acabaron las épocas en las que lo malo se vendía como bueno; se acabaron las épocas en las que la escoria de la sociedad era considerada heroica: conmigo, los bandidos no van a tener ni un minuto de tranquilidad. ¡Firme por la Patria! ¡Que viva Cristo Rey!”, declaró de la Espriella, marcando un giro en el discurso oficial frente a estructuras armadas que han operado con relativa libertad en zonas apartadas del país.
Cabe recordar que alias Bebecita, también conocida como Rosa Angélica Tarazona, había sido capturada en septiembre de 2025 en Guachaca, Magdalena, y posteriormente beneficiada con casa por cárcel, lo que generó críticas sobre la eficacia del sistema judicial. Su muerte junto a Bendito Menor en el operativo del 4 de septiembre cerró un capítulo violento en la región, aunque el funeral y la caravana armada demostraron que la estructura criminal aún conserva capacidad de movilización y desafío. La orden presidencial de actuar contra estos hombres armados es el paso más reciente en un intento por recuperar el control territorial en La Guajira, una de las zonas más golpeadas por el crimen organizado en el Caribe colombiano.










