El expresidente Gustavo Petro salió al paso de las declaraciones del actual mandatario, Abelardo de la Espriella, para defender la estrategia de su gobierno con el grupo armado ‘Conquistadores de la Sierra’, luego de que alias ‘Bendito Menor’ fuera abatido en un operativo policial en Riohacha, La Guajira. La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, ocurrida el pasado 4 de septiembre durante un operativo coordinado por la Dijín y la Dipol, abrió un fuerte cruce de declaraciones entre ambas administraciones sobre la forma de enfrentar a las estructuras criminales en la región Caribe. Mientras De la Espriella celebró la baja de quien calificó como uno de los delincuentes más peligrosos del país, Petro insistió en que su administración tenía un camino diferente trazado para este grupo.
En una serie de publicaciones, el exmandatario afirmó que su prioridad era lograr la desmovilización total de ‘Conquistadores de la Sierra’, organización a la que pertenecía alias ‘Bendito Menor’. Según Petro, el grupo ya había mostrado voluntad de dejar las armas y cesar actividades ilícitas como el narcotráfico, el secuestro y la extorsión que afectaban a Santa Marta y al sector turístico. “Para mi gobierno lo clave era desmovilizar la totalidad del grupo armado al que pertenecía Naim”, aseguró Petro, quien también mencionó que la organización estaba en conflicto con el Clan del Golfo y que incluso había planteado una negociación con la DEA para entregar infraestructura narco y aceptar la extradición, oferta que, según él, fue rechazada.
Tensión entre dos modelos de seguridad
La defensa de Petro no solo giró en torno a los resultados, sino también a la filosofía de su enfoque. El exmandatario argumentó que la confrontación militar tradicional ha dejado un saldo de 200.000 cadáveres de colombianos, y que por eso su gobierno estaba en todo el derecho de innovar y buscar caminos diferentes hacia la paz. “Mi política fue atraer al campesinado y la juventud de los territorios bajo mafias, de abrirle un camino pacífico de desmantelamiento de las mafias y de incluir en el desarrollo al territorio afectado”, escribió, vinculando su estrategia con la reducción de la pobreza y la generación de oportunidades legales para quitarle fuerza a las organizaciones criminales.
Sin embargo, Petro también lanzó una dura crítica contra alias ‘Bendito Menor’, a quien describió como un delincuente menor que se había ganado el odio de Abelardo de la Espriella antes de que este fuera presidente. El exmandatario aseguró que el propio grupo ‘Conquistadores de la Sierra’ había apartado a Pérez Toncel por considerarlo un “muchacho loco”, y sugirió que incluso pudieron haberlo entregado para quitarse un problema. “Construí ese camino y comenzó a dar resultados sorprendentes. No es un camino de asocio con las mafias, estúpido el que crea eso, ese era el cuento que los mismos mafiosos colombianos le llevaban a Trump”, sentenció Petro en un tono desafiante.
«Alias ‘Bendito menor’ Wayúu de nombre Naim Perez era un delincuente menor en la Guajira que se ganó el odio de Abelardo antes de ser presidente»
Gustavo Petro, Expresidente de Colombia
Por su parte, el actual mandatario Abelardo de la Espriella celebró el operativo que culminó con la muerte del alias ‘Bendito Menor’, a quien señaló de tener azotada a La Guajira y al Caribe colombiano mediante el narcotráfico, la extorsión y la presión a la población. “Se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país”, afirmó De la Espriella, cerrando filas en torno a una política de seguridad basada en la acción directa contra los cabecillas de estas organizaciones. El cruce de versiones entre ambos mandatarios refleja no solo una disputa política, sino dos visiones antagónicas sobre cómo combatir el crimen organizado en una región que sigue siendo clave para las rutas del narcotráfico en el país.










