La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) aprobó un plan de incentivos y sanciones para reducir el consumo de energía durante la temporada del fenómeno de El Niño, según anunció el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella. El programa, que hace parte del Plan Energía YA, incluye cargos adicionales para quienes superen su meta individual de consumo en más del 10% y beneficios económicos para quienes logren ahorrar por encima de ese umbral. Las medidas se implementarán a partir del 1 de septiembre de 2026, con una duración inicial de seis meses, y buscan anticiparse a los efectos de la sequía que amenaza con generar un desabastecimiento eléctrico durante el verano 2026-2027.
El mecanismo establece que cada usuario tendrá una meta individual de consumo calculada con base en su historial de al menos 180 días facturados. Si el consumo mensual supera el 110% de esa meta, se aplicará un cargo adicional sobre el excedente, con porcentajes variables según el estrato: 30% para los estratos 1, 2 y 3; 50% para los estratos 4, 5 y 6; y 70% para pequeños negocios. En contraste, quienes reduzcan su consumo en más de un 10% frente a su meta recibirán un saldo a favor en su factura, cuyo valor dependerá de los recursos recaudados en la bolsa de cada mercado de comercialización. La primera factura del programa será pedagógica e informará la meta individual y el resultado sin aplicar cobros adicionales. Quedan excluidos de estas medidas los usuarios regulados de municipios afectados por el terremoto del 10 de agosto de 2026, aquellos con medidor prepago, servicio suspendido, hospitales, colegios, organismos de emergencia y seguridad, y las personas que dependan de equipos eléctricos por razones médicas.
El presidente Abelardo de la Espriella explicó los alcances de la decisión en un pronunciamiento oficial:
«Quienes reduzcan su consumo mensual en más de un 10% frente a su meta individual podrán recibir un beneficio en su factura. Activamos un mecanismo para garantizar la generación térmica necesaria, cuidar desde ahora las reservas de nuestros embalses y reducir el riesgo de desabastecimiento durante el verano 2026-2027. Buscamos evitar incrementos desbordados en el precio de la energía y proteger especialmente a las regiones más expuestas, como el Caribe y el Chocó. Puede haber incrementos para algunos usuarios, pero el precio promedio nacional será inferior al que los colombianos habrían tenido que pagar de mantener el esquema anterior. Nos anticipamos a la crisis: ahorrar hoy es proteger la energía de Colombia mañana.»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
Pronósticos y respaldo del sector
Desde la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgen), su presidenta Natalia Gutiérrez respaldó el programa de ahorro establecido por la Creg, pero advirtió que la medida no es suficiente por sí sola. «Los pronósticos internacionales estiman una probabilidad de hasta el 81% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026», señaló Adriana María Jiménez, directora ejecutiva de Acolgen. Gutiérrez agregó que «hay hasta 81% de probabilidad de un Niño muy fuerte entre octubre y diciembre, en el que la demanda de energía va en aumento, y en el que el margen entre energía firme y consumo es deficitario». Por ello, el gremio reclama una gestión rigurosa de los embalses y la disponibilidad de generación térmica como complemento indispensable al ahorro voluntario.
El programa transitorio se enmarca en la preparación para lo que sería el fenómeno de El Niño más fuerte en las últimas tres décadas en Colombia. Las Resoluciones CREG 101 120 de 2026 y CREG 101 126 de 2026 —esta última adoptada el 31 de agosto— establecen los detalles técnicos del esquema. Para aquellos usuarios sin historial suficiente, la Creg asignará una referencia diaria basada en la mediana de consumo de usuarios de la misma categoría en el mismo mercado. Al final del período de seis meses, los saldos a favor se distribuirán en proporción al índice de ahorro de cada usuario. Las autoridades insisten en que la colaboración ciudadana será clave para evitar un desabastecimiento que, según los pronósticos, podría golpear con especial dureza a las regiones Caribe y Chocó.










