La ciudad de Riohacha, en La Guajira, vivió una jornada de alta tensión el pasado domingo 6 de septiembre debido a la coincidencia de dos funerales programados para la misma hora en el Cementerio Central. Se trataba del sepelio de un policía oriundo de esa ciudad, quien fue asesinado en Puerto Leguízamo, Putumayo, y del entierro de un escolta del abatido cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como alias Bendito Menor. Las autoridades locales reforzaron los controles y cerraron vías cercanas al comando de Policía para evitar que la caravana fúnebre se acercara a instalaciones oficiales, con el objetivo de reducir el riesgo de enfrentamientos entre los asistentes.
La identidad del uniformado fallecido aún no está confirmada oficialmente. Una versión lo señala como Cristián Fabián Gelvez Reyes, quien habría sido atacado el pasado 25 de agosto en Putumayo mientras custodiaba a un cabecilla de las disidencias. Otra versión indica que se trataría de Deiner José Romero Silva. Mientras tanto, el escolta de Bendito Menor era conocido como Orlando Paternina, alias el Tío, y también fue sepultado en el mismo camposanto. La coincidencia de horarios, alrededor de las 4:00 p. m., generó un ambiente de temor entre los habitantes, quienes prefirieron permanecer en sus viviendas ante la posibilidad de disturbios.
Dos cortejos, dos cementerios
Para las 3:00 p. m. estaban previstos los funerales del propio alias Bendito Menor y de Kevin Moscote, alias Casi Loco, otro de los abatidos en el operativo. Ambos cuerpos fueron trasladados al cementerio Los Olivos, ubicado a la salida de Riohacha, vía hacia Cuestecitas. La hermana del cabecilla, Rosa Pérez Toncel, convocó a una caravana fúnebre a través de redes sociales, la cual fue acompañada por cientos de motocicletas y vehículos particulares. Durante el recorrido se escuchó música que enaltecía al jefe criminal y se realizaron disparos al aire, lo que incrementó la alerta de las autoridades.
«Ambas familias adelantaron los trámites para los sepelios y la programación obedeció a la disponibilidad de los oficios religiosos previos».
Sonia Bermúdez, administradora del Cementerio Central
Los operativos de la Fuerza Pública se mantuvieron activos en distintos sectores de la ciudad, buscando prevenir actos de intimidación o ataques. La coincidencia de los sepelios —uno de un uniformado y otro de un miembro de una organización armada ilegal— generó un escenario de alto riesgo que mantuvo en vilo a la capital de La Guajira durante toda la tarde del domingo.










