El exministro de Hacienda José Antonio Ocampo advirtió que el fondo especial de la reforma pensional se agotará en el año 2067, momento en el que los costos fiscales se volverán cuantiosos y Colpensiones enfrentará una crisis de sostenibilidad. Así lo manifestó en una columna de opinión publicada en el diario El Tiempo, donde analizó el diseño del sistema que comenzará a regir en junio de 2025.
La reforma pensional, sancionada por el expresidente Gustavo Petro en junio de 2024, establece un esquema complementario entre Colpensiones y los fondos privados, en reemplazo del antiguo sistema de competencia. Según detalló Ocampo, el pilar contributivo obliga a los trabajadores a cotizar hasta un umbral de 2,3 salarios mínimos a Colpensiones, mientras que los excedentes se destinan a un fondo especial administrado por el Banco de la República, cuyos recursos se agotarían hacia 2067. El exministro participó en la coordinación del proyecto original junto con la entonces ministra de Trabajo Gloria Inés Ramírez.
Las alertas de Ocampo sobre el costo fiscal
Ocampo defendió la reforma al considerar que “el paso de un sistema de competencia a un régimen complementario entre Colpensiones y estas administradoras es un gran avance”. Sin embargo, reconoció que “los costos se harán cuantiosos” desde 2067, cuando se agoten los recursos del fondo especial. El exministro señaló que el pilar solidario tendrá “costos modestos” para las finanzas públicas, pero advirtió que los recursos extra del pilar contributivo se acumularán en un fondo que no será suficiente para cubrir las obligaciones futuras. Las estimaciones sobre la fecha de agotamiento varían: Ocampo calcula 2067, su sucesor Ricardo Bonilla lo sitúa en 2070, y el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) en 2063.
“Este paso de un sistema de competencia a un régimen complementario entre Colpensiones y estas administradoras es un gran avance”
José Antonio Ocampo, exministro de Hacienda
Críticas de expertos y defensores del ahorro individual
Las advertencias de Ocampo han sido respaldadas por críticos del diseño. Jerome Sanabria, líder del movimiento “No con mi Ahorro”, cuestionó duramente la reforma en sus redes sociales: “Su reforma me obligará a cotizar todos los años de mi vida en una pirámide que destinará mi cotización para pagar las pensiones actuales, y que nunca la va a ahorrar ni invertir”. Sanabria añadió que “Ocampo, Bonilla y todos los ‘técnicos’ defensores de este adefesio serán recordados como los enemigos de la justicia intergeneracional”. Por su parte, el analista económico Carlos Romero Luna afirmó que “comparto que ampliar la cobertura pensional es un objetivo necesario para el país”, pero advirtió sobre el impacto en el Presupuesto General de la Nación y la deuda pública, preguntándose cómo se financiarán las obligaciones permanentes del sistema.
“Su reforma me obligará a cotizar todos los años de mi vida en una pirámide que destinará mi cotización para pagar las pensiones actuales, y que nunca la va a ahorrar ni invertir”
Jerome Sanabria, líder de “No con mi Ahorro”
Los detalles del nuevo sistema y los beneficios para mujeres
La reforma contempla que unos 21 millones de trabajadores cotizarán a Colpensiones, con un umbral de cotización de 2,3 salarios mínimos. Para acceder al pilar semicontributivo se requieren entre 300 y 999 semanas de cotización, con subsidios del 30% para mujeres y 20% para hombres. Además, se redujeron las semanas exigidas a las mujeres de 1.300 a 1.000, más 50 semanas adicionales por cada hijo hasta un máximo de tres. Ocampo consideró que estos beneficios “parecen excesivos”, pero los justificó por las menores oportunidades laborales y las tareas de cuidado que tradicionalmente asumen las mujeres. El exministro también propuso elevar la edad de jubilación de 57 a 60 años para mujeres y de 62 a 65 años para hombres, como una medida para aliviar la presión fiscal futura.
La Corte Constitucional avaló el 90% de la reforma y devolvió el 10% restante a la Cámara de Representantes para su revisión. Allí deberán definirse elementos clave del fondo especial y revisar los beneficios adicionales para mujeres. Mientras tanto, el debate sobre la sostenibilidad intergeneracional del sistema sigue abierto, con expertos y ciudadanos alertando sobre el riesgo de que los trabajadores jóvenes terminen financiando pensiones que nunca recibirán, en un esquema que, según sus críticos, repite los problemas de insostenibilidad del antiguo sistema de reparto.










