El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, llegó este lunes 7 de septiembre de 2026 a Quibdó para liderar una cumbre empresarial sin precedentes con el objetivo de coordinar la recuperación de las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al departamento del Chocó el pasado 10 de agosto. Acompañado por el ministro de Comercio, Mauricio Gómez, y la ministra de Transporte, Elsa Noguera, el mandatario convocó a los principales líderes del sector privado del país para articular esfuerzos entre el Gobierno, las autoridades territoriales y las empresas en la atención a las comunidades damnificadas.
El sismo, que dejó cuantiosos daños materiales y a miles de familias afectadas, motivó esta reunión en la que se busca acelerar la reconstrucción y establecer una hoja de ruta integral y sostenible. Entre los empresarios que respondieron al llamado se encuentran Alejandro Santo Domingo, de Valorem; Luis Carlos Sarmiento, del Grupo Aval; los hermanos Jaime y Gabriel Gilinski, del Grupo Gilinski; David Vélez, de Nubank; Juan Carlos Mora, de Bancolombia; Fuad Char, de Olímpica; César Caicedo, de Colombina; Christian Daes, de Tecnoglass; Miguel Cortés Kotal, del Grupo Bolívar, y un representante de la Organización Ardila Lülle.
Una hoja de ruta para la reconstrucción integral
Durante la jornada de la mañana, el presidente y los ministros se reunieron directamente con los empresarios para definir prioridades, coordinar recursos y establecer compromisos concretos. La cumbre no se limita a reparar los daños físicos causados por el terremoto, sino que plantea una estrategia de reconstrucción integral que incluya proyectos de largo plazo orientados a generar nuevas oportunidades económicas y sociales para el departamento. En este sentido, se propuso la creación de una mesa empresarial de carácter permanente entre el sector privado y el Gobierno, que dé continuidad al trabajo articulado más allá de la emergencia inmediata.
La llegada del presidente y de los grandes líderes empresariales a Quibdó envía una señal contundente de respaldo al Chocó, una de las regiones más golpeadas por el fenómeno natural. Con esta cumbre se espera no solo acelerar la entrega de ayudas y la reconstrucción de infraestructura, sino también sentar las bases para un desarrollo económico sostenible que mitigue la vulnerabilidad de las comunidades frente a futuros desastres. La mesa permanente de trabajo será el mecanismo encargado de vigilar el cumplimiento de los compromisos adquiridos y de mantener activa la inversión privada en la región durante los próximos años.










