El dólar estadounidense cerró el pasado 7 de septiembre en 3.118,04 pesos colombianos, registrando una caída del 0,38 % frente al cierre anterior de 3.129,89 pesos, según el reporte de operaciones de Dow Jones. La moneda norteamericana continúa así su tendencia negativa en el mercado cambiario colombiano, con una variación semanal del -1,62 % y una caída interanual del -17,97 %, lo que refleja una apreciación sostenida del peso colombiano durante el último año.
Pese al descenso, el mercado muestra señales de estabilidad: la volatilidad actual se ubica en 7,19 %, un nivel significativamente inferior al 13,55 % considerado como referencia. Este dato sugiere que, a pesar de la tendencia bajista del dólar, los movimientos cambiarios se están dando de manera ordenada y sin sobresaltos bruscos. En lo que va de 2025, el peso colombiano se ha apreciado un 14 %, impulsado por factores como el alto diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos –la Reserva Federal mantiene su tasa en el rango de 3,50 % a 3,75 %, mientras que el Banco de la República la sitúa en 9,25 %–, así como por el flujo de remesas y la debilidad global del dólar.
Proyecciones y riesgos para el peso colombiano
Bancolombia proyecta que el dólar promedie los 3.878 pesos para 2026, apoyado en la persistente debilidad del billete verde a nivel internacional, el ingreso de remesas y posibles ajustes adicionales al alza en las tasas locales. No obstante, el panorama no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y la cercanía del proceso electoral podrían presionar al alza la tasa de cambio en el mediano plazo, generando volatilidad que contrarreste la actual tendencia de apreciación.
En cuanto a la moneda colombiana, controlada por el Banco de la República, las denominaciones en circulación incluyen monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas bimetálicas –tanto la de 500 como la de 1.000–, aunque el billete de 1.000 circuló entre 1996 y 2002 y fue retirado por problemas de falsificación. Los diseños actuales de los billetes, en línea con la biodiversidad del país, destacan especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, elementos que buscan resaltar la riqueza natural colombiana mientras la economía navega entre la estabilidad cambiaria y los desafíos fiscales y políticos que se avecinan.










