Presidente Abelardo de la Espriella aprueba multas y bonos por consumo de energía

Compartir en redes sociales

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, aprobó el pasado 6 de septiembre dos medidas del Plan Energía YA de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), que establecen metas individuales de consumo con incentivos y cobros, y activan un mecanismo para garantizar la generación térmica ante la sequía que traerá el fenómeno de El Niño 2026-2027. Las resoluciones 101 120 y 101 126 de 2026 buscan enfrentar la crisis de liquidez en la cadena de pagos del sistema eléctrico colombiano, agravada por la reducción de los aportes hídricos a los embalses, que se sitúan entre el 76% y el 80% de la media histórica. El Gobierno ya destinó 1,5 billones de pesos para proteger el servicio, y las nuevas disposiciones apuntan a evitar incrementos desbordados en el precio de la energía y a proteger a las regiones más expuestas, como el Caribe y el Chocó.

En el anuncio oficial, el mandatario explicó que se activa un mecanismo para garantizar la generación térmica necesaria, cuidar desde ahora las reservas de los embalses y reducir el riesgo de desabastecimiento durante el verano 2026-2027. Además, aseguró que el precio promedio nacional será inferior al que los colombianos habrían tenido que pagar de mantener el esquema anterior. La presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen) y presidenta del Consejo Gremial, Natalia Gutiérrez, calificó la medida como valiente y señaló que fue implementada por el presidente y la ministra de Minas y Energía, María Noemí Arboleda, frente al estado crítico en que el Gobierno anterior dejó al sistema eléctrico.

¿Cómo funciona el nuevo esquema de consumo?

La lógica de la Creg, según explicó Gutiérrez, es sencilla: cada usuario tendrá una meta calculada con base en su propio consumo histórico. Si el consumo se mantiene entre el 90% y el 110% de esa meta, no habrá cobro adicional ni incentivo. Si supera el 110%, se aplicará un cobro extra diferenciado por estrato socioeconómico y tipo de usuario. En cambio, si se reduce el consumo en más del 10% respecto a la meta, el usuario recibirá un incentivo en su factura, también diferenciado. Un punto clave es que el dinero recaudado de quienes consuman por encima de su límite se utilizará para pagar a quienes efectivamente reduzcan su consumo, como aclaró la propia Gutiérrez: “Ese dinero no va al Gobierno ni es un ingreso adicional para las empresas.”

La primera factura que llegue bajo este nuevo esquema tendrá carácter pedagógico: mostrará el cobro potencial por exceso, pero no se cobrará; en cambio, los ahorros por reducción de consumo sí se acumularán desde el primer ciclo. Gutiérrez fue enfática al señalar que la medida no busca suspender el uso de aire acondicionado o ventiladores, sino recortar consumos evitables, como desconectar cables, cambiar a bombillas LED y evitar gastos innecesarios. “Ahorrar energía hoy, preservar los embalses y garantizar la generación térmica necesaria son decisiones fundamentales para llegar a los meses más fuertes de sequía con mayores respaldos y menor riesgo para el suministro”, afirmó.

“Necesitamos agua y gastarla lentamente”

Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen

Excepción para municipios afectados por el terremoto

Las medidas no aplican para los municipios oficialmente identificados como afectados por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026. Gutiérrez confirmó que los usuarios regulados de esas zonas están excluidos del esquema, al menos en esta primera etapa. El resto del país, sin embargo, deberá ajustarse a las metas individuales de consumo. La dirigente gremial reconoció que hablar de ahorro de energía tiene un costo político, pero subrayó que este programa es por el bien del país. “Es fundamental seguir trabajando de manera coordinada para que Colombia tenga la energía que necesita, cuando la necesita”, concluyó.

El mecanismo busca que los embalses recuperen sus niveles antes de la fase más fuerte de la sequía, que se espera para los próximos meses. Con estas resoluciones, el Gobierno de Abelardo de la Espriella busca contener el precio de la energía, proteger a las regiones más vulnerables y garantizar el suministro eléctrico en medio de una de las peores crisis hídricas de los últimos años.

Sigue leyendo