Once partidos declaran su apoyo a De la Espriella; seis son independientes y tres, oposición

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Un mes después de la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, el panorama político quedó formalmente definido ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Once partidos se declararon de gobierno, seis optaron por la independencia y tres se constituyeron como oposición, dando cumplimiento a lo dispuesto en el Estatuto de la Oposición, que exige a las colectividades con personería jurídica definir su postura frente al Ejecutivo durante el período presidencial. Esta radiografía política, establecida en el plazo de un mes tras la llegada de De la Espriella al poder, será clave para determinar las mayorías en el Congreso en medio de la discusión de proyectos neurálgicos para la administración entrante.

Entre las toldas que respaldan al Gobierno se encuentran el Centro Democrático, Cambio Radical, el Partido de la U, el Partido ASI, el Partido Conservador, Defensores de la Patria, Salvación Nacional, el Partido Demócrata Colombiano, la Liga de Gobernantes Anticorrupción, Colombia Justa Libres y el Partido Liberal. En la vereda de la independencia se ubicaron la Alianza Verde, el Nuevo Liberalismo, el Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia (Aico), el Partido La Fuerza, el Partido Ecologista Colombiano y el Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (MIRA). Mientras que la oposición está conformada por el Pacto Histórico, En Marcha y el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS). Esta distribución de fuerzas, aunque no incluyó citas textuales de los líderes partidarios, refleja una clara mayoría gubernamental que marcará la agenda legislativa de los próximos meses.

Mayorías en juego y agenda clave

La declaración de los partidos cobra especial relevancia de cara al debate del Presupuesto General de la Nación para 2027, que asciende a 634,9 billones de pesos y cuyo plazo de aprobación en el Congreso vence el 15 de septiembre. La administración de De la Espriella tiene previsto impulsar una ambiciosa agenda que incluye una reforma tributaria, un nuevo Estatuto Antiterrorista, una reforma al Código Nacional de Tránsito, una ley de competencias entre la Nación y las regiones, y un esquema de experimentación territorial. La composición del Congreso, con once partidos alineados con el Ejecutivo, le otorga al presidente un margen amplio, aunque las alianzas parlamentarias han mostrado ser dinámicas, como quedó evidenciado en la reciente elección de magistrados del CNE, donde la coalición cercana al Gobierno obtuvo siete de los nueve puestos en disputa.

«Los partidos de gobierno pueden participar en el gabinete y tener representación amplia en las mesas directivas del Congreso; los independientes no tienen derecho a participación en el Gobierno, pero pueden apoyar o rechazar iniciativas; y los opositores tienen derecho a participar en las mesas directivas del Legislativo y a responder hasta tres veces al año las alocuciones presidenciales»

Consejo Nacional Electoral (CNE), Estatuto de la Oposición

El nuevo Estatuto Antiterrorista, una de las promesas de campaña de De la Espriella, contempla la creación de una lista de organizaciones terroristas, el fortalecimiento de la inteligencia militar, un régimen carcelario más estricto y la implementación de una modalidad de sometimiento para desmovilizados. Por su parte, la reforma tributaria buscaría reducir la carga impositiva a las empresas y explorar nuevas fuentes de recursos. Con una oposición minoritaria de tres partidos, el Ejecutivo tendrá el camino allanado, al menos en el papel, aunque la gestión de las mayorías dependerá de la capacidad de negociación del Gobierno y del respaldo sostenido de los once partidos que se declararon de gobierno, en un escenario político donde las lealtades pueden reconfigurarse con el tiempo.

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