El senador Iván Cepeda, excandidato presidencial del Pacto Histórico, cuestionó este martes los posibles acuerdos que se estarían gestando entre el gobierno de Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante la visita de este último a Barranquilla. Cepeda advirtió que todo convenio internacional que genere obligaciones para Colombia debe ser aprobado por el Congreso de la República y la Corte Constitucional, al tiempo que reiteró su rechazo a la legitimidad del mandatario colombiano por su ciudadanía estadounidense vigente.
El pronunciamiento de Cepeda se produjo en la mañana del 8 de septiembre de 2026, a través de su perfil en la red social X, en el marco de la primera visita oficial de alto nivel de Washington desde el inicio del nuevo gobierno colombiano. La reunión entre De la Espriella y Rubio está programada para las 10:30 de la mañana en la sede presidencial alterna del Batallón Paraíso, en Barranquilla, con un fuerte operativo de seguridad. La agenda incluye temas como la lucha contra el narcotráfico, la seguridad regional, el comercio bilateral y la asistencia humanitaria por el terremoto del 10 de agosto.
Cepeda cuestiona la legitimidad del gobierno y advierte sobre intervención extranjera
El senador del Pacto Histórico afirmó haber recibido más de 12,7 millones de votos en la elección presidencial y sostuvo que no reconoce la legitimidad de De la Espriella como jefe de Estado debido a su doble ciudadanía. Cepeda acusó al gobierno de Donald Trump y a Marco Rubio de haber intervenido de manera directa y abierta en la campaña electoral para favorecer al actual presidente, lo que calificó como una intromisión en la soberanía nacional. «Desde esta elección posibilitada por la intervención extranjera, manifesté claramente que la condición de De la Espriella como jefe de Estado de Colombia estaba inexorablemente cuestionada», declaró el senador.
En sus declaraciones, Cepeda fue enfático al afirmar que cualquier compromiso adquirido por el gobierno colombiano con Washington deberá ser revisado por el Congreso y la Corte Constitucional. «Por ahora, todo acuerdo o convenio internacional que suscriba De la Espriella y que genere obligaciones para el Estado colombiano, deberá ser aprobado por el Congreso y la Corte Constitucional», escribió en su cuenta de X. Además, expresó reparos sobre temas que considera críticos para la discusión pública, como la seguridad nacional, los recursos minerales y energéticos, la migración y la política exterior frente a Israel.
«Ya es hora de entender que solo mediante el desarrollo y la equidad social para el campo colombiano se podrá sustituir la economía del narcotráfico»
Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico
El senador también se dirigió directamente a Marco Rubio para subrayar que el camino para enfrentar el narcotráfico no pasa únicamente por operaciones militares conjuntas, sino por el desarrollo y la equidad social en las zonas rurales. «Exigimos respeto a nuestra dignidad, independencia y libertad como nación democrática y soberana», añadió Cepeda, en un mensaje que busca marcar distancia de los acuerdos que podrían estar sellándose con la administración Trump.
La reunión en Barranquilla se produce en un contexto económico y humanitario delicado para Colombia. Estados Unidos aplica desde el 24 de julio un arancel del 12,5% a varias exportaciones colombianas, incluyendo las flores, un sector clave para la economía nacional. Además, Washington anunció 26,5 millones de dólares en ayuda humanitaria tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el 10 de agosto, dejando 331 muertos y graves daños en varias regiones. Se espera que durante el encuentro, De la Espriella solicite la suspensión temporal de dicho arancel como parte de la agenda comercial bilateral.
La visita de Marco Rubio a Colombia continuará hasta el 10 de septiembre, cuando viajará a Ecuador y Perú. Mientras tanto, las declaraciones de Iván Cepeda reavivan el debate sobre la soberanía nacional y la transparencia en los acuerdos internacionales, en un momento en que el gobierno de De la Espriella busca consolidar su relación con Washington sin el respaldo del Congreso ni de la Corte Constitucional.










