El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegará este martes 8 de septiembre a Barranquilla para iniciar una gira estratégica por Colombia, Ecuador y Perú, que marca el primer paso de la administración Trump para relanzar la relación bilateral con el nuevo gobierno colombiano. El funcionario se reunirá desde las 3:00 de la tarde con el presidente Abelardo de la Espriella en el Batallón Paraíso de la capital del Atlántico, en un encuentro que busca consolidar la alianza en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico, comercio e inversiones. La visita representa la primera escala de un recorrido regional que busca “revitalizar la amistad de 200 años” entre Washington y Bogotá.
La agenda en Barranquilla incluye la firma de acuerdos sobre energía nuclear civil y minerales críticos, así como conversaciones para canalizar inversiones privadas estadounidenses. Como parte de esta gira, Rubio y el canciller colombiano Omar Bula darán inicio al próximo Diálogo para la Prosperidad Bilateral, un mecanismo diseñado para fortalecer los lazos económicos entre ambas naciones. “Estados Unidos cumple”, afirmó Rubio en una columna publicada en la revista Semana, donde subrayó que “una de nuestras prioridades es reforzar nuestra presencia en el hemisferio occidental”. El funcionario pernoctará en Barranquilla tras la jornada, que incluye una declaración conjunta con el presidente De la Espriella.
El contexto de esta gira no es menor. Rubio ha cuestionado abiertamente proyectos respaldados por China en América Latina, señalando riesgos de endeudamiento insostenible y explotación. Además, el secretario de Estado destacó que “terminar con la inmigración ilegal ya les ha impedido obtener decenas de miles de millones de dólares al año, y nuestra cooperación para erradicar el narcotráfico limitará aún más los recursos que tienen para hacer el mal”. Estas declaraciones refuerzan la postura de Washington frente al crimen organizado y la migración irregular, que según el funcionario genera enormes ganancias para las organizaciones criminales.
Un aliado estratégico en la región
Colombia, Ecuador y Perú son considerados socios clave para Estados Unidos en el hemisferio, y la visita de Rubio busca consolidar esa alianza tras la llegada del nuevo gobierno colombiano. “Eligieron a alguien a quien conozco muy bien”, dijo el secretario de Estado refiriéndose al presidente De la Espriella, con quien mantiene una relación cercana desde antes de asumir sus cargos. Desde el Congreso de Estados Unidos, el representante republicano Carlos Giménez respaldó la agenda de Rubio al afirmar que la visita busca “mejorar la economía, combatir el crimen y derrocar al narcosocialismo”. La reunión en Barranquilla marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales, con un enfoque en la cooperación integral y la inversión privada como motor de desarrollo.










