Rafael Dudamel descartó de manera categórica cualquier posibilidad de renunciar al Deportivo Cali tras la eliminación sufrida en los octavos de final de la Copa Colombia 2026, donde el equipo cayó goleado 3-0 ante Atlético Nacional en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, escenario que estuvo sin público por una sanción impuesta al local. Sin embargo, el futuro del entrenador venezolano en el banquillo verdiblanco pende de un hilo y estará sujeto al resultado del próximo partido ante Millonarios, programado para el 10 de septiembre en el estadio El Campín, correspondiente a la fecha 5 aplazada de la Liga BetPlay. La crisis de resultados que atraviesa el conjunto caleño, que suma cuatro partidos sin conocer la victoria entre Liga y Copa —con dos empates y dos derrotas—, ha encendido las alarmas en la directiva y entre la hinchada, que ya comienza a exigir la salida del estratega.
La derrota ante Nacional no solo significó la eliminación del torneo copero, sino que profundizó la racha adversa que aleja al Deportivo Cali de los ocho primeros puestos de la tabla y lo mantiene en la lucha por evitar el descenso en la tabla de promedios, una situación que se ha vuelto recurrente en los últimos cuatro años. Dudamel, quien llegó a su segundo ciclo en el club en marzo de 2026, enfrenta un contexto complejo agravado por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto, que obligó a aplazar diez encuentros de la fecha 5 de la Liga BetPlay, incluido el duelo contra Millonarios que ahora se convierte en una final anticipada. En las últimas semanas, cinco entrenadores han sido despedidos en el fútbol colombiano, lo que evidencia la volatilidad de los banquillos, y la presión sobre Dudamel crece a medida que los resultados no acompañan.
“No me pasa por la mente renunciar”
En la rueda de prensa posterior a la eliminación, el técnico fue contundente al rechazar cualquier especulación sobre su salida voluntaria y defendió su compromiso con el proyecto deportivo. Dudamel afirmó que no ha analizado la posibilidad de dimitir, calificando esa actitud como “muy cobarde” de su parte, y destacó que se levanta cada día con la mayor ilusión y firmeza, transmitiendo esa energía a sus jugadores, a quienes ve entregados en el campo. “Comprendo la dificultad y entiendo el ambiente que se genera cuando hay dos o tres resultados adversos; tengo un sentido de pertenencia muy fuerte por Deportivo Cali y, hasta el final, hasta que me den la posibilidad, solo pienso en trabajar y revertir la situación”, declaró el estratega, quien asumió el cargo con la misión de enderezar el rumbo de un equipo que arrastra malas campañas.
“No me pasa por mi mente, no lo he analizado; sería muy cobarde de mi parte. Me levanto todos los días con la mayor ilusión y firmeza y eso se lo transmito a mis jugadores, y cuando tú los ves entregándose así, no puedo yo bajar siendo el líder del barco. Comprendo la dificultad y entiendo el ambiente que se genera cuando hay dos o tres resultados adversos; tengo un sentido de pertenencia muy fuerte por Deportivo Cali y, hasta el final, hasta que me den la posibilidad, solo pienso en trabajar y revertir la situación.”
Rafael Dudamel, técnico de Deportivo Cali
Pese a que la directiva mantiene por ahora el respaldo al entrenador, el partido del 10 de septiembre ante Millonarios se perfila como una última oportunidad para redimirse. Si el equipo pierde en El Campín, la situación de Dudamel se volvería insostenible y su continuidad quedaría en serio riesgo. Además, el historial reciente no favorece a los caleños: Atlético Nacional, su verdugo en la Copa, ya había derrotado al Deportivo Cali en los dos enfrentamientos del año, ambos en el mismo escenario de Medellín. La hinchada, que ya ha mostrado su descontento en las redes sociales y en los alrededores del estadio, espera una reacción inmediata que evite un nuevo capítulo de incertidumbre en un club que lucha por recuperar su protagonismo en el fútbol colombiano.










