El SGC reportó siete emisiones de ceniza y mantiene el seguimiento a la actividad sísmica, la deformación del terreno y el comportamiento de los gases en el volcán
La actividad del volcán Puracé continúa presentando cambios importantes en sus parámetros de monitoreo, por lo que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantiene la alerta Naranja para el volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos.
De acuerdo con el boletín emitido el 13 de septiembre de 2026, a las 4:00 de la tarde, durante las últimas horas se mantuvo el registro de señales sísmicas relacionadas con la dinámica de fluidos al interior de los conductos volcánicos. Entre ellas se destacan los eventos de largo periodo —LP— y pulsos de tremor volcánico —TR— localizados bajo el cráter del Puracé, a profundidades inferiores a un kilómetro.
También persiste la actividad sísmica asociada al fracturamiento de roca, conocida como sismicidad volcano-tectónica —VT—. La mayoría de estos eventos se localizaron entre 12 y 15 kilómetros al nororiente del volcán, a profundidades de entre 6 y 11 kilómetros. La mayor magnitud registrada durante el periodo fue de 1,2 ML.
Siete emisiones de ceniza
Uno de los hechos más destacados del último reporte fue el registro de siete emisiones de ceniza.
La más importante ocurrió este domingo 13 de septiembre, a las 8:59 de la mañana, cuando una columna alcanzó una altura aproximada de 1.200 metros sobre el cráter y se desplazó hacia el noroccidente del edificio volcánico.
La emisión fue observada desde diferentes veredas del municipio de Puracé, desde la vereda Río Blanco, en Popayán, y desde otros sectores de la zona urbana de este municipio.
Además, se recibieron reportes de caída de ceniza en las veredas Hato Viejo, Hispala y 20 de Julio, en Puracé, así como en la cabecera municipal del corregimiento de Coconuco.
La imagen registrada por la cámara del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, ubicada a 27 kilómetros al noroccidente del volcán, muestra precisamente la emisión ocurrida durante la mañana del domingo.
Persisten otros indicadores de actividad
El SGC también reportó que continúa la deformación lenta del suelo en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
En el monitoreo de gases se mantienen las emisiones de dióxido de azufre (SO₂) y continúa el comportamiento ascendente de la concentración de dióxido de carbono (CO₂) medida en el suelo.
Como elemento adicional, las plataformas de observación satelital no identificaron durante la jornada anomalías térmicas en el fondo del cráter.
Alerta Naranja no significa que el volcán haya regresado a la normalidad
El SGC enfatizó que los valores registrados instrumentalmente durante las últimas semanas continúan por encima de las líneas base de comportamiento, lo que representa una alteración importante de la dinámica del volcán.
Por esta razón, el Puracé permanece en alerta Naranja, correspondiente a un volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados.
La entidad también hizo una precisión importante: durante una alerta Naranja pueden presentarse variaciones temporales en los niveles de actividad, incluso disminuciones respecto de días o semanas anteriores. Esto, advierte el SGC, no significa necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel estable.
Para pasar nuevamente a alerta Amarilla se requiere un periodo prudencial de evaluación de todos los parámetros y de las tendencias que permitan establecer una estabilidad confiable.
Llamado a mantener la prevención
Ante este escenario, el SGC recomendó a la comunidad no acercarse a las zonas de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, ni a las cabeceras de los ríos que nacen en estos sectores.
La advertencia obedece a que pueden producirse repentinamente emisiones de gases y ceniza, acompañadas de expulsión de fragmentos de roca. La acumulación de ceniza y otros materiales también puede favorecer la formación de flujos de lodo de menor alcance.
El llamado final del organismo es a consultar únicamente información proveniente del Servicio Geológico Colombiano y de las entidades del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, además de atender las instrucciones de las autoridades locales y departamentales y de la UNGRD.
Fuente: Prensa SGC










