El mercado cambiario colombiano abrió con una leve tendencia bajista para el euro este 14 de septiembre, registrando un precio promedio de 3.556,59 pesos, lo que representa una disminución del 0,45% frente al cierre anterior de 3.572,83 pesos. Esta variación se enmarca en un contexto de debilidad global del dólar estadounidense, cuyo índice DXY ha caído un 9%, y una notable apreciación del peso colombiano que acumula un 14% en lo que va de 2025. El comportamiento de la divisa europea en la última semana muestra un incremento del 0,94%, mientras que en términos interanuales la caída alcanza el 17,41%, reflejando la fortaleza relativa del peso frente a las principales monedas del mundo.
De acuerdo con el informe de mercado cambiario del Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, la proyección para el precio del dólar en Colombia durante 2026 se sitúa en un promedio de 3.878 pesos. Esta estimación se sustenta en varios factores: el comportamiento observado en 2025, cuando la moneda local se fortaleció significativamente por la debilidad global del dólar; el fenómeno del carry trade, impulsado por el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal de Estados Unidos, que mantiene su tasa en un rango de 3,50% a 3,75%, y el Banco de la República, cuya tasa de intervención se ubica en 9,25%; y las remesas sostenidas que continúan fluyendo al país. La volatilidad actual del euro se ubica en 18,66%, por debajo del 22,08% de referencia, lo que sugiere cierta estabilidad en el corto plazo pese a la tendencia negativa de la jornada.
Riesgos e incertidumbre en el horizonte cambiario
A pesar de las proyecciones favorables para el peso colombiano, el informe de Bancolombia advierte sobre riesgos que podrían generar presiones alcistas sobre la tasa de cambio. La incertidumbre fiscal, agravada por el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia, y el proceso electoral que se avecina, son factores que podrían revertir la tendencia de apreciación. La política comercial de Estados Unidos, marcada por la volatilidad y los cambios arancelarios, también representa un elemento de riesgo para las economías emergentes como la colombiana, que dependen en gran medida del comportamiento del dólar en los mercados internacionales.
El peso colombiano, controlado por el Banco de la República, es una de las monedas más estables de la región en los últimos meses, con una apreciación que contrasta con la debilidad de otras divisas latinoamericanas. Las monedas en circulación en Colombia abarcan denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo estas últimas bimetálicas para dificultar su falsificación. Los diseños de estas piezas rinden homenaje a la biodiversidad del país, con imágenes del oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras especies emblemáticas.










