El expresidente Gustavo Petro lanzó una dura crítica desde su cuenta oficial en la red social X contra la propuesta del presidente Abelardo de la Espriella de autorizar el ingreso de la Policía Nacional a las universidades públicas para intervenir ante actos violentos, y comparó a sus impulsores con dictadores históricos como Benito Mussolini, Adolf Hitler, Francisco Franco, Augusto Pinochet y Jorge Rafael Videla. El pronunciamiento del exmandatario se da en respuesta al anuncio presidencial de un protocolo nacional que definirá la actuación de las autoridades en los campus universitarios, en medio de un tenso debate sobre los límites de la autonomía universitaria frente al orden público.
Petro sostuvo en su publicación que «la autonomía de la vida universitaria es definida como el libre pensamiento y la libre expresión en la práctica», y advirtió que «quienes se oponen a la autonomía universitaria simplemente se oponen a que las personas piensen libremente. Se oponen a la razón». El expresidente añadió que «esta es la tradición política de quienes se han opuesto a la autonomía universitaria», en una crítica directa a la postura del actual mandatario, quien desde el inicio de su gobierno ha defendido la necesidad de que el Estado no permita que los campus se conviertan en zonas al margen de la ley.
Respuesta presidencial y alcance del protocolo
El presidente Abelardo de la Espriella, por su parte, ha sido enfático en que la autonomía universitaria «no está en discusión», pero aclaró que «la autonomía universitaria no significa autonomía en materia de orden público, ni convierte los campus en territorios sustraídos de la Constitución, de la ley o de la autoridad legítima del Estado». En una alocución transmitida a nivel nacional, De la Espriella anunció la creación de un mecanismo para distinguir entre manifestaciones legítimas y hechos que exijan presencia policial, y ordenó a la Policía Nacional diseñar un protocolo de intervención que procederá cuando existan indicios de preparación de acciones vandálicas o terroristas desde las universidades.
El mandatario fue contundente al afirmar que «no voy a permitir que las universidades públicas sigan siendo santuarios de la violencia bajo ninguna circunstancia», y aseguró que «el terrorismo urbano, el vandalismo, la destrucción de infraestructura y los ataques contra nuestra fuerza pública y la población civil no son protesta. Son conductas que el Estado tiene el deber de enfrentar de manera decidida». De la Espriella garantizó que se mantendrán las condiciones para que los estudiantes asistan a clase, debatan y protesten pacíficamente, siempre dentro del marco constitucional y legal, pero insistió en que no aceptará que los campus sean usados para planear o ejecutar actividades violentas.
«Las universidades tienen autonomía, eso no está en discusión. Pero la autonomía universitaria no significa autonomía en materia de orden público, ni convierte los campus en territorios sustraídos de la Constitución, de la ley o de la autoridad legítima del Estado»
Abelardo de la Espriella, presidente
El cruce de declaraciones se produce en un contexto de creciente tensión en varias instituciones de educación superior del país, donde se han registrado episodios de violencia, vandalismo y enfrentamientos con la fuerza pública. Mientras sectores afines al expresidente Petro defienden la autonomía como un pilar democrático y un espacio para el libre pensamiento, el gobierno de De la Espriella argumenta que dicha autonomía no puede convertirse en un escudo para la impunidad. La implementación del nuevo protocolo será seguida de cerca por organizaciones de derechos humanos y gremios estudiantiles, que temen que la medida pueda derivar en una criminalización de la protesta pacífica dentro de los campus.










