**Búsqueda de arriendos crece 34% en Manizales tras terremoto del 10 de agosto**

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El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el pasado 10 de agosto de 2026 desencadenó una explosión en las búsquedas de viviendas en arriendo en las cinco capitales más afectadas, según un reporte de la plataforma inmobiliaria Fincaraíz. Armenia lidera este fenómeno con un incremento del 43% en las consultas, seguida por Quibdó con un 37%, Cali con un 36%, Manizales con un 34% y Pereira con un 22%. El dato, que mide el periodo entre julio y agosto, refleja la presión sin precedentes que enfrenta el mercado de alquiler en una región donde la oferta se redujo drásticamente al quedar múltiples propiedades inhabitables o en espera de reparaciones estructurales.

Martha Valencia, CEO de Fincaraíz, explicó que el sismo transformó por completo la dinámica inmobiliaria regional. Según la ejecutiva, el aumento en las búsquedas no solo evidencia una necesidad inmediata de refugio, sino que desafía la capacidad actual del mercado para proveer las unidades que se requieren. En Cali, por ejemplo, se calcula que unas 12.000 familias perdieron su vivienda, lo que ha generado una demanda masiva que choca con una oferta previa ya limitada. Ante esta coyuntura, el gobierno nacional activó un subsidio de arrendamiento de hasta 1.250.000 pesos mensuales durante tres meses para los damnificados, una medida que, según Valencia, representa un alivio importante pero no es el factor que está presionando los precios.

Oferta reducida y precios al alza

La emergencia sísmica no solo disparó la demanda, sino que también abrió espacio para que algunos oferentes incrementaran los valores de los alquileres. Fincaraíz identificó casos puntuales donde los precios subieron entre un 30% y un 50% por encima de los valores habituales, aunque la CEO aclaró que esto no es una práctica generalizada en todas las ciudades afectadas. “El factor determinante es la relación entre oferta y demanda: tenemos miles de familias buscando vivienda de manera simultánea y muy pocas unidades disponibles”, afirmó. La situación se agrava porque muchas propiedades que antes estaban en arriendo ahora requieren reparaciones, lo que reduce aún más el inventario disponible.

“El subsidio representa un alivio importante para las familias afectadas, pero no es lo que está presionando los precios. El factor determinante es la relación entre oferta y demanda: tenemos miles de familias buscando vivienda de manera simultánea y muy pocas unidades disponibles”.

Martha Valencia, CEO de Fincaraíz

En medio de la crisis, también se registró un cambio en las preferencias de los buscadores. Los damnificados y quienes temen nuevos movimientos telúricos están mostrando una marcada inclinación por casas en lugar de apartamentos, especialmente cuando estos últimos se ubican en pisos altos. La percepción de seguridad ante posibles réplicas está reconfigurando las decisiones de alquiler, y los inmuebles disponibles en el segmento de casas se ocupan rápidamente por hogares que necesitan mudarse con urgencia. La emergencia, que ocurre sobre un mercado que ya arrastraba una oferta limitada desde antes del sismo, plantea un desafío de largo plazo para la recuperación habitacional en el occidente colombiano.

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