Alta exposición a bolsa deja a 6 comercializadoras vulnerables ante El Niño

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Un informe basado en datos de XM, el operador del mercado eléctrico colombiano, y citado por El Tiempo, enciende las alarmas sobre la vulnerabilidad de varias comercializadoras de energía ante un eventual fenómeno de El Niño. La advertencia se centra en la alta proporción de energía que estas empresas compran en la bolsa de energía, un mercado volátil donde los precios pueden dispararse, en lugar de asegurar su suministro mediante contratos a precio fijo. Entre las compañías más expuestas, que atienden a hogares y pequeños comercios, se encuentran Electrovichada, con una exposición del cien por ciento; Gensa, del Eje Cafetero, con un noventa y cinco por ciento; Air-e, actualmente intervenida, con un cincuenta y cinco por ciento; Enelar de Arauca, con un treinta y nueve por ciento; y, en un nivel menor pero significativo, Essa y Enerca, ambas con un veinticuatro por ciento. El promedio de exposición para este tipo de empresas se sitúa en un veintitrés por ciento, una cifra que refleja el riesgo latente para los usuarios finales.

El análisis, con corte al 31 de agosto de 2024, contrasta radicalmente con la situación de otras empresas que operan con una estrategia mucho más conservadora. Celsia Colombia, por ejemplo, presenta una exposición del cero por ciento, lo que significa que toda su energía está contratada a precio fijo; Enel Colombia tiene un cinco por ciento; EPM, un diez por ciento; y Afinia, un dieciséis por ciento. La diferencia en la estrategia comercial se traduce directamente en la vulnerabilidad de las tarifas que pagan los usuarios ante cualquier choque de oferta o demanda en el mercado mayorista. El precio promedio en bolsa durante julio alcanzó los 797,7 pesos por kilovatio hora, más del doble del precio promedio de los contratos, que fue de 334,2 pesos, una brecha que ilustra la magnitud del riesgo que asumen las comercializadoras más expuestas.

Un mercado volátil y sus consecuencias para el bolsillo

La mecánica es clara: mientras el precio de los contratos es fijo y predecible, el precio de la bolsa fluctúa según la oferta y la demanda. En condiciones normales, la generación hidráulica es la principal fuente de energía del país, pero un fenómeno de El Niño fuerte trae consigo sequías que reducen drásticamente los niveles de los embalses. Ante esa menor oferta hídrica, se debe recurrir a las plantas térmicas, cuyos combustibles son significativamente más costosos, lo que dispara el precio spot. En eventos pasados, este precio ha llegado a superar los mil pesos por kilovatio hora, aunque recientemente ha bajado a valores cercanos a los quinientos pesos, lo que demuestra la extrema volatilidad del mercado.

El docente y experto en temas energéticos Sergio Cabrales, citado por El Tiempo, explica las implicaciones de este escenario. “Un Niño fuerte podría elevar el precio de la bolsa debido a una menor generación hidráulica, un mayor despacho térmico y mayores costos de combustible, lo que trasladaría presión sobre las tarifas de los agentes más expuestos”, advierte. Su análisis va más allá del simple recibo de la luz, pues señala un riesgo financiero adicional para las propias empresas, especialmente para aquellas como Air-e. “Su elevada exposición no implica solo un mayor riesgo tarifario, sino también de liquidez y de garantías ante XM, especialmente en un escenario de precios spot elevados”, agrega el experto.

«Un Niño fuerte podría elevar el precio de la bolsa debido a una menor generación hidráulica, un mayor despacho térmico y mayores costos de combustible, lo que trasladaría presión sobre las tarifas de los agentes más expuestos»

«Su elevada exposición no implica solo un mayor riesgo tarifario, sino también de liquidez y de garantías ante XM, especialmente en un escenario de precios spot elevados»

Sergio Cabrales, docente y experto en temas energéticos

La alerta, que se desprende de los datos operativos reportados por XM, pone de relieve la fragilidad del sistema ante los embates climáticos y la necesidad de que las comercializadoras adopten estrategias de cobertura más sólidas para proteger a los usuarios de los vaivenes del mercado. Para los habitantes de regiones como Vichada, el Eje Cafetero, el Atlántico, Arauca, Santander y Casanare, la probabilidad de recibir aumentos en sus facturas de energía no es un escenario lejano, sino una realidad latente que se activa con cada alerta meteorológica sobre la llegada del fenómeno de El Niño.

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