Domiciliario baleado en Ciudadela 20 de Julio, Barranquilla, tras negarse a subir pedido

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Un domiciliario fue atacado a tiros la noche del domingo 13 de septiembre en el barrio Ciudadela 20 de Julio, en el sur de Barranquilla, luego de una acalorada discusión con un cliente que se negó a recibir el pedido en la planta baja de la vivienda. Según informaron las autoridades, el presunto agresor, quien ya fue capturado por la Policía Metropolitana de Barranquilla, exigió que el trabajador subiera el paquete hasta el segundo piso del inmueble, pero el repartidor se negó, lo que desencadenó una disputa que escaló hasta que el cliente accionó un arma de fuego en dos oportunidades.

El incidente, que alteró la tranquilidad del sector durante la noche del domingo, ocurrió frente a la vivienda donde se realizaba la entrega. Testigos presenciaron la discusión, que se centró en el segundo piso, donde el cliente insistía en que dejaran el pedido en la puerta, a pesar de la negativa del trabajador. La Policía Metropolitana acudió al lugar tras las detonaciones, logrando capturar al presunto agresor, cuya identidad no ha sido difundida, y ponerlo a disposición de las autoridades competentes. Sin embargo, hasta el momento se desconoce si el repartidor recibió algún impacto y su estado de salud no ha sido confirmado.

Investigación en curso tras el ataque al domiciliario

Las autoridades se encuentran en proceso de localizar al repartidor afectado para verificar su condición médica, mientras la investigación busca esclarecer la secuencia del altercado y determinar si el uso del arma de fuego fue justificado. Según información citada por el diario local Entérate en Línea, la disputa se originó porque el cliente se molestó al no ser complacido en su exigencia de que el pedido fuera subido hasta el segundo piso. Este hecho se suma a la creciente preocupación por la seguridad de los trabajadores de plataformas de domicilios en la ciudad, quienes a menudo enfrentan situaciones de riesgo en el cumplimiento de sus labores cotidianas. La Policía Metropolitana continúa recabando testimonios y pruebas para determinar las responsabilidades penales del caso.

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