El cantante colombiano Santiago Cruz rompió su silencio sobre las adicciones que lo acompañaron durante dos décadas, en una entrevista concedida a Infobae Colombia con motivo del lanzamiento de su nuevo álbum «Fragmentos». El artista, que cumple 50 años este año, explicó que decidió hablar públicamente de su proceso de rehabilitación no solo como una forma de sanación personal, sino también para liberar a sus hijos de cargas emocionales heredadas. «Yo entendí que al yo tramitar esto y al hablar de esto y al gestionar esto, también estaba liberando a mis hijos de esas cargas», afirmó Cruz durante la conversación.
El músico, quien comenzó su camino de recuperación hace veinte años, reconoció que el proceso no ha sido fácil y que incluso dudó en hacer públicas sus experiencias. «No me arrepentí, pero sí tuve dudas, claro que sí, muchas, muchas, durante mucho tiempo. ¿Será que soy vocal sobre esto, hablo de esto, no hablo de esto?», expresó. Sin embargo, fue una anécdota ocurrida en una parrilla uruguaya en el barrio Chapinero de Bogotá la que le confirmó que su decisión de hablar había sido la correcta. Un empleado del estacionamiento se le acercó para agradecerle, pues al escucharlo hablar sobre sus propias adicciones se sintió identificado y encontró el valor para compartir su historia. «Porque me ha visto hablar a mí de eso, se sintió cómodo de venir a hablar conmigo sobre el tema. Y eso me pareció glorioso», relató el cantante.
Un llamado a romper el silencio
Para Cruz, la decisión de hablar abiertamente sobre sus adicciones responde a una convicción profunda sobre los efectos nocivos del silencio. «Creo que es parte de nuestro problema como sociedad, es que hay cosas de las que no hablamos. Cosas que es mejor borrarlas debajo del tapete, porque de esto es mejor no hablar. Y uno por eso se enferma, hermano. Entonces, hay que hablarlo», sentenció. El artista fue incluso más allá al calificar la ocultación como algo dañino: «El secreto, el escondido, el subrepticio es una mierda, perdón, es una vaina que contamina un montón».
El músico no pretende erigirse como ejemplo ni dar lecciones, pero sí confía en que su testimonio pueda servir de guía para quienes atraviesan situaciones similares. «Alguien va a oír, leer o ver esta nota y va a decir: ‘Claro, yo estoy sintiendo eso, yo he pasado por eso’. A ver, ¿qué hizo este man para salir de ahí? ¿Qué ha hecho este man para comprender ese proceso? ¿Qué de eso me puede ayudar a mí? Yo creo que eso es muy valioso», manifestó. En su proceso de rehabilitación, Cruz encontró un pilar fundamental en la terapia grupal. «A mí me parecía muy útil la terapia grupal. Cuando tú oyes a otra persona hablar de su proceso, te inspira un montón. Primero no te sientes solo, no te sientes un villano, vas entendiendo un poquito más la situación que estás viviendo y te sientes inspirado», explicó.
«Soy un convencido de eso, que si tú trabajas en ti, tú estás limpiando de alguna manera el clan, tanto hacia arriba, a tus padres, como hacia abajo, a tus hijos»
Santiago Cruz, cantante
Un álbum que celebra la fragilidad
La nueva producción musical de Santiago Cruz, titulada «Fragmentos», llega como una extensión natural de este proceso de introspección y sanación. El álbum, cuyos tres primeros sencillos se lanzarán el 16 de septiembre de 2026, explora la vulnerabilidad desde una perspectiva esperanzadora. «Fragmentos es un álbum que celebra la vulnerabilidad, celebra la fragilidad, celebra el tener grietas, el estar roto y el seguir avanzando a pesar de estar roto», describió el artista. La obra aborda tanto la ausencia ajena como la posibilidad de la propia ausencia, temas que Cruz ha procesado a lo largo de su vida.
Precisamente, la relación con su padre, fallecido en diciembre de 2002 cuando tenía 51 años, ha sido una fuente de inspiración central en este período. El 21 de julio pasado, Cruz publicó la canción «Donde quiera que estés», que nació de una conversación imaginaria con su progenitor, quien habría cumplido 75 años ese día. El padre del cantante no alcanzó a conocer su carrera musical, a su esposa ni a sus hijos, algo que Cruz ha procesado a través de la música. «Quería decirle: ‘Ey, me casé, tengo dos hijos, el menor es igualito a ti'», reveló el artista sobre el contenido emocional de la canción.
La muerte de su padre también dejó una huella en la relación de Cruz con el fútbol. Su progenitor era hincha del Deportes Tolima, equipo que desde entonces ha sido campeón en tres ocasiones, un dato que el cantante menciona con una mezcla de nostalgia y orgullo. El artista ya había abordado su experiencia con las adicciones en su libro «Diciembre otra vez», publicado en septiembre de 2021, donde dedicó un capítulo completo al tema que describió como «difícil de escribir pero liberador».
Con «Fragmentos», Santiago Cruz reafirma su decisión de mostrarse tal como es, reconociendo «las esquinas no tan divertidas» y «las oscuras» de su vida, sin pretender dar lecciones. Su testimonio no solo busca sanar sus propias heridas y liberar a sus hijos de cargas que no les corresponden, sino también tender un puente hacia otros que, como el empleado del estacionamiento en Chapinero, necesitan escuchar que no están solos y que es posible salir adelante.










