Sacerdote critica respaldo social a caminata presidencial entre cadáveres

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Un sermón pronunciado durante una misa dominical ha encendido un intenso debate en las redes sociales colombianas, luego de que un sacerdote, cuya identidad y parroquia aún no han sido confirmadas oficialmente, cuestionara abiertamente la justificación social de la muerte de presuntos delincuentes y criticara la imagen del presidente Abelardo de la Espriella recorriendo el lugar de una operación militar entre los cuerpos de los fallecidos. El fragmento de la homilía, difundido masivamente el domingo 13 de septiembre a través de plataformas digitales, sitúa al religioso presumiblemente en el departamento de Santander, aunque esa información tampoco ha sido verificada por las autoridades eclesiásticas.

El hecho que motivó la intervención del sacerdote fue la denominada operación Azarías, efectuada el 30 de agosto en el departamento del Guaviare, que dejó un saldo de bajas en el que se encontraban tres menores de edad. Precisamente, la escena del presidente Abelardo de la Espriella caminando junto a los cuerpos de los fallecidos durante esa operación fue el detonante de un discurso en el que el religioso no solo rechazó los mensajes que aplauden la eliminación de los considerados «malos», sino que también advirtió sobre las consecuencias de naturalizar la violencia en la sociedad.

Un llamado a la reflexión cristiana frente a la venganza social

Durante la homilía, cuyo mensaje litúrgico coincidió con la jornada en que la Iglesia católica centró sus lecturas en el perdón y el rechazo a la retaliación, el sacerdote expresó su preocupación por una creciente tendencia colectiva a celebrar la muerte de presuntos delincuentes. «Hay como una tendencia a involucrarnos a todos, a pensar en un sentimiento como de venganza», afirmó el religioso, quien insistió en que el debate no debe girar en torno a posturas políticas sino a principios fundamentales de la fe. «La discusión no es política en este momento, es cristiana», subrayó durante su intervención.

El punto más crítico de su sermón se centró en la imagen presidencial tras la operación militar. «Hemos visto al presidente por ahí andando sobre unos cadáveres y que para muchos resulta como aplaudible», dijo el sacerdote, visiblemente cuestionando la reacción social ante esa escena. Agregó que, si bien se trata de personas consideradas responsables de actos delictivos, su condición de cristiano le impide compartir esa celebración. «Son personas malas, pero al menos yo, por lo menos como cristiano católico, a mí me cuesta compartir esa idea», manifestó en un momento de la prédica.

«Son personas malas, pero al menos yo, por lo menos como cristiano católico, a mí me cuesta compartir esa idea»

Sacerdote no identificado, durante su homilía

El religioso también alertó sobre el impacto que estos discursos violentos pueden tener en las nuevas generaciones, expuestas cotidianamente a contenidos y noticias que normalizan la muerte como mecanismo de solución de conflictos. «Los niños y los jóvenes van creciendo con esa idea», advirtió, al tiempo que narró una parábola en la que, ante la pregunta de quién queda tras eliminar a los delincuentes, se responde con una inquietante verdad: «No, mijo, quedamos los asesinos».

A pesar de que el fragmento del sermón se replicó decenas de veces en las últimas horas, las reacciones no se hicieron esperar y el sacerdote fue calificado en algunos sectores de las redes sociales como «el cura petrista», etiqueta que busca vincular su postura con el expresidente Gustavo Petro. Sin embargo, tanto la identidad del religioso como la parroquia donde oficia permanecen sin confirmación oficial, en medio de un debate que trasciende lo religioso para tocar las fibras de una sociedad que aún confronta cómo asumir el costo humano de las operaciones contra el crimen organizado.

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