En un contundente golpe contra el crimen organizado, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció la desarticulación de la peligrosa banda criminal “Los Buitres” y el exitoso rescate de una menor de siete años, quien se encontraba al interior de una camioneta hurtada en el noroccidente de Bogotá. La captura de seis integrantes de esta estructura, que operaba desde hace cinco años en las localidades de Suba, Usaquén y Engativá, se produjo tras un operativo del Gaula en el marco de la Operación Rapaz, que incluyó un despliegue de cámaras de seguridad, unidades terrestres y el helicóptero Halcón. “¡Cayeron “Los Buitres” en Bogotá!”, exclamó el mandatario al confirmar la noticia.
Los hechos se remontan al 6 de abril de 2026, cuando en el barrio Nuevo Monterrey, en la localidad de Suba, delincuentes hurtaron una camioneta Nissan color champaña que tenía a bordo a Gabriela, una niña de siete años. La madre de la menor reportó de inmediato el incidente a la línea de emergencias 123, a las 8:41 de la noche, proporcionando detalles clave como que la pequeña vestía una pijama y pantuflas de unicornio, información que permitió priorizar la búsqueda. Tras un operativo que se extendió por aproximadamente tres horas, la camioneta fue localizada abandonada en el barrio Nicolás de Federmán, en Teusaquillo, con las luces encendidas y la menor dormida en su interior, sin presentar afectaciones físicas.
Desarticulación de una estructura con rentas millonarias
El presidente Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto de 2026, detalló que la banda “Los Buitres” obtenía rentas criminales cercanas a los 200 millones de pesos mensuales. En el operativo fueron capturadas seis personas: tres por orden judicial y tres en flagrancia. Entre los detenidos se encuentra alias Homero, señalado como el cabecilla, así como alias El Flaco, “Costeño”, “Anderson”, “Sebastián” y “Michael”. Las autoridades incautaron tres computadores, dos celulares, dos proveedores y 26 cartuchos. “Esta estructura llevaba 5 años de trayectoria delincuencial y obtenía rentas criminales cercanas a $200 millones mensuales”, afirmó el mandatario.
“En Bogotá vamos detrás de las estructuras que secuestran, roban y aterrorizan a los ciudadanos. Una por una. Cabecilla por cabecilla. ¡El que la hace, la paga!”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El operativo, que contó con la participación de la Policía Metropolitana de Bogotá, el Gaula e Inteligencia Policial, fue encabezado por el mayor general Giovanni Cristancho Zambrano, quien se desplazó hasta el lugar del rescate junto al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. La alerta inicial llegó a las 8:41 p. m. y la camioneta fue localizada a las 11:50 p. m., momento en que los uniformados lograron rescatar a la menor, quien despertó al percatarse de la presencia de las autoridades. Este caso, por la particularidad de que la víctima era una niña, activó de inmediato los protocolos de alto impacto de la Policía.
Con este golpe, el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella reafirma su compromiso en la lucha contra el crimen, en el marco de una administración que ha anunciado recurrentemente operativos contra estructuras criminales. “¡Firme por Bogotá, firme por la Patria! ¡Que viva Cristo Rey!”, concluyó el mandatario, en un mensaje de unidad y determinación frente a la delincuencia. El rescate de Gabriela y la caída de “Los Buitres” representan un hito en la seguridad de la capital, devolviendo la tranquilidad a una comunidad que por años sufrió el acecho de esta banda.










