La Patrulla Aérea Civil Colombiana (PAC) y Colmédica confirmaron con profundo dolor el fallecimiento de los cinco ocupantes de la aeronave Cessna T-206 de matrícula HK-4985, que se accidentó en zona montañosa del municipio de Pueblo Rico, Risaralda, cuando regresaba de una brigada médica humanitaria realizada en Condoto, Chocó. La aeronave, que cubría la ruta entre el departamento del Chocó y la base de Guaymaral en Bogotá, fue hallada sin sobrevivientes en la vereda Oscordó, a unos 2.743 metros de altura en la cordillera Occidental, cerca al Parque Nacional Natural Tatamá.
El presidente de la Patrulla Aérea Civil Colombiana, Abelardo de la Espriella, confirmó a través de su cuenta en la red social X la identidad de las víctimas: las colaboradoras de Colmédica Perla Constanza Álvarez, Sandy García y María Victoria Guzmán, así como Julissa Figueredo y el piloto Mehmet Cankaya. «Con profundo pesar y tristeza confirmo al país el hallazgo del avión Cessna T206, de matrícula HK-4985», manifestó el directivo en su mensaje, mientras las organizaciones expresaron su solidaridad con las familias de los fallecidos.
Operativo de búsqueda y localización
La última comunicación con la aeronave se registró el domingo 13 de septiembre a las 9:23 de la mañana, hora local, momento en que la Aeronáutica Civil activó de inmediato los protocolos de Búsqueda y Salvamento. La radiobaliza de emergencia se activó en inmediaciones del cerro Tatamá, a unos 53 kilómetros de Pereira, lo que permitió orientar las labores de localización. Un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que partió desde la base aérea de Rionegro, logró ubicar la aeronave el lunes 14 de septiembre, aunque las difíciles condiciones del terreno y las condiciones meteorológicas adversas dificultaron el acceso inmediato al lugar del siniestro.
El general Luis Miguel Díaz Ríos, comandante del Comando Aéreo de Combate N. 5 de la FAC, explicó que las labores de rescate se han visto limitadas por la complejidad geográfica del sector. «Las condiciones del terreno son bastante difíciles», señaló el oficial, quien agregó que «la intención hoy, con la ventana meteorológica que tenemos prevista, es iniciar las operaciones de rescate para insertar los rescatistas y hacer toda la verificación que se necesite».
«Hoy despiden con profundo dolor a quienes hicieron de su profesión una forma de servir a los demás y que, con enorme generosidad, llevaron su conocimiento, tiempo y vocación a quienes más lo necesitaban. Su compromiso con estas comunidades representa el espíritu de servicio que ha guiado esta iniciativa durante todos estos años».
Comunicado oficial de la Patrulla Aérea Civil Colombiana y Colmédica
La aeronave siniestrada pertenecía a la Patrulla Aérea Civil Colombiana, organización sin ánimo de lucro que desarrolla brigadas médicas en zonas apartadas del país, coordinada con la empresa de salud privada Colmédica. El vuelo había partido de Condoto, en el Chocó, tras cumplir una misión humanitaria, y se dirigía hacia Bogotá cuando se perdió todo contacto. Hasta el momento se desconoce si la aeronave se apartó de su ruta prevista o si enfrentó cambios imprevistos en las condiciones climáticas, tal como lo advirtió el general Díaz Ríos, quien calificó como prematuro establecer causas definitivas del accidente.
Tras el siniestro se desplegó un operativo coordinado por la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil, con el apoyo de la Policía Nacional, el Ejército Nacional y organismos de socorro. Las aeronaves de búsqueda utilizaron cámaras térmicas y otros dispositivos de localización para dar con el paradero de la aeronave. Las organizaciones agradecieron a las autoridades y a todos los organismos de socorro que participaron en las labores de búsqueda y rescate, mientras las familias de las víctimas reciben acompañamiento institucional en medio del dolor que ha generado la tragedia en el sector de la salud y el voluntariado del país.










